jueves, 31 de julio de 2008

Sólo dos sentencias

Las frases están tomadas del hiper-repetido en este blog Locuras sin fundamento de Trapiello, uno de sus diarios:
"Lo imperfecto es en ocasiones superior a lo perfecto y completo, porque gracias a su imperfección tenemos la seguridad de que es parte de la vida".
Y sobre todo ésta:
"Que nadie se haga ilusiones, la erudición nunca ha sido más útil que la filatelia".

miércoles, 30 de julio de 2008

Grandes ciudades

Releyendo "Locuras sin fundamento"ayer, en el hospital, me encontré con un pasaje que había pasado desapercibido en mi anterior lectura. Habla sobre Londres en especial, pero lo podemos aplicar a todas las grandes urbes. El contexto es el siguiente: Trapiello compara a las ciudades grandes y pequeñas con dos grupos sanguíneos diferentes. No me gustan las ciudades grandes (por lo menos más que las pequeñas). ¡A las metrópolis, de visita!Aquí va:
"Para mí, Londres no es más que un grupo sanguíneo diferente. No es una sangre mejor que la que corre por mis venas, ni contiene menos vida. Sencilamente es otra, con su olor de curry por las calles, sus millones de indios, sumerios, negros, jamaicanos, ingleses, italianos, españoles, pakistaníes en los metros, sus pubs oscuros, su aire espeso en los rincones y el olor de sus basuras en callejones inmundos... Me gustan las ciudades pequeñas porque han conservado un modo de vida parecido al de hace cien años, cuando incluso las ciudades grandes como París o Roma eran pequeñas. En ellas los hombres tal vez no fueran más felices, pero tenían mucho más tiempo para preguntarse por qué".

Un tal Tucker y Four rooms

Tucker, un hombre un sueño: "El Tucker es considerado uno de los mejores coches jamás fabricado, y con uno de los 51 ejemplares acabados expuesto en uno de los Smithsonian Museum de historia norteamericana, el Tucker "Torpedo" 1948 equipaba de serie frenos de disco e inyección de combustible, además de tener verdaderos adelantos en materia de seguridad (cinturones, superficies acolchadas, cristales laminados y habitáculo reforzado), y de poseer un motor (originalmente, para helicóptero) de 6 cilindros y 166 caballos. ¿Por que de un coche tan alucinante nunca se llegaron a fabricar cientos de miles de unidades?: la respuesta queda explicitamente clara en esta película del señor Coppola (quien posee y conduce una de esas excepcionales máquinas), donde Jeff Bridges recrea a un Preston Tucker tremendamente carismático y Martin Landau demuestra, una vez más, ser uno de los actores más tristemente desaprovechados de toda la historia de Hollywood.Totalmente recomendable por su dosis de denuncia sin tapujos, por ser tremendamente entretenida, por la excelente labor actoral, y sobre todo por el marcado positivismo contagioso del personaje protagonista". Mención especial a lo bien narrada que está la película y a su protagonista, gran alentador de las masas. Coppola casi no deja detalles idiosincráticos (tan normales en otros films que están bajo su dirección) en esta película, ya que, para mí, es casi seguro que antes de dirigir esta película vio alguna de Capra: y aun ahora me pregunto por qué el gran Francis Ford (que tiene apellido de coche) no escogió un final semejante a los de este director. Quizás para sorprender. Una película entretenida y por momentos algo divertida. No está mal, aunque si se pretende ver algo con tinte del padre de la horrible Sofia, entonces quizás sí sea una decepcionante elección.
Four Rooms, me gustó. Es rara. Me cogió por sorpresa. Buscaba algo de Tarantino y no conseguí demasiado, pues su historia se basa en una de un tal Alfredo que por mitad del XX hacía peliculas de suspense, pero me adapté bien a la película; en el fondo a todos nos gustan los chistes malos, pues son con los que más se ríe uno por las noches. Y esta comedia la vi de noche y muy bien acompañado. Grande Banderas, me encantó la parte en la que sale. Bruce Willis no cobró ni quiso aparecer en los creditos. Una pega, demasiado desconcertante la primera historia. Os remito a una crítica que me pareció, si bien demasiado entusiasta para la subsubsubrealista comedia que tenemos entre manos, bastante original: http://www.filmaffinity.com/es/review/52467842.html.

martes, 29 de julio de 2008

Le genou de Claire y Eric Rohmer

Debería estar escribiendo sobre cierto viaje al sur de Andalucía que hice recientemente. En cambio, después de ver Le genou de Claire, La rodilla de Clara no pude evitar hacer una entrada. Resulta curioso que tras la persona de Jean-Marie Maurice Scherer, un profesor de literatura y un crítico de cine así como redactor-jefe de Cahiers de Cinema, se esconda pseudónimamente el gran cineasta Eric Rohmer (Eric por su gran influencia von Stroheim y Rohmer por el autor inglés de Fu-Manchú). Rohmer nace en 1920 y crea más de ochenta películas. Me resulta muy sorprendente también que acusen a Rohmer de pedante. Normalmente un Licenciado en Filosofía y Letras y todo un intelectual que transporta al cine sus inquietudes filosóficas y también morales sabe no ser pedante. ¿Hay algo que objetar a que un director trate cuestiones minimamente filosóficas, éticas o morales en sus películas? No entiendo porque lo acusan de pedante si aborda sus inquietudes con una simpleza sublime. Lo hace sencillamente, sin merodear demasiado, si recordamos que es francés. En el 1970, tras su gloriosa "Mi noche con Maud", rueda "La rodilla de Clara", que forma parte de sus seis cuentos morales. Se trata de una escritora sin demasiadas ideas que le pide a un amigo suyo, el protagonista, que está a punto de casarse en otra parte del mundo, que seduzca a una adolescente. Todo ello en un paisaje precioso. Más tarde aparece en escena lo importante de la película, Claire, la hermanastra de Laura (la primera de las adolescentes a las que el seductor treinteañero trata de secucir) y claro, su rodilla, le genou de claire. Trata Rohmer, en este film, de explicarnos con la palabra y, por descontado, con gestos minúsculos, las pretensiones y sensaciones de los protagonistas. El cine de Rohmer es un cine de palabras, de diálogos, de bellas ideas. No hay personajes en el sentido tradicional, son visiones y paradojas de las complejidades éticas. Se aleja todo de las personalidades normalmente construidas en torno a una trama. Se acerca a un torbellino de ideas propias, y no un esfuerzo por construir personajes verosímiles (lo cual es digno de admirar). Las películas de Rohmer me parecen libros; solo se ven detalles, lo importante se oye. En Rohmer un personaje es una idea. Leyendo y leyendo veo que lo acusan de elitista, anti "mayo del 68" (lo cual no es del todo desdeñable) e incluso, a su film, de apología de la pedofilia. Lo de elitista, ya lo he tratado, sólo añadir que a los filósofos los tratan de locos elitistas aquéllos que carecen de interés por la filosofía. Lo de "anti 68" es comprensible porque en la película los personajes no tienen nada que hacer. Rohmer retrata en su película "una juventud burguesa especialmente aburrida y creida de sus propias premisas filosóficas sobre la vida, la amistad y el amor, entre otros muchos temas, con un futuro asegurado y con exceso de tiempo para vaguedades". Pero Rohmer no defiende ni critica a la burguesía, sólo se vale de ella para exponer sus ideas (al menos en esta película), y a tal hecho nada se le puede objetar. Es normal que emplee a burgueses para exponer tales ideas cuasi filosóficas. La acusación que sufre el film de pedófilo sólo puede tener cabida en mentes perversas, calenturientas o muy mojigatas; nunca en una persona normal. Una gran película que sirve para reflexionar. Sensual, encantadora, alegre, juvenil, delicada... En definitiva, Rohmer no muestra las cosas, sino que habla de ellas, todo un reto dificil de superar. A mi modo de ver es interesante que haya, por lo menos un Rohmer, es necesario que alguien esboce preguntas que no siempre tengan respuesta.
Por cierto: Clara es preciosa.

viernes, 18 de julio de 2008

Pasión Ciega


Es la tercera película dirigida por Raoul Walsh que veo (Sin conciencia y Al rojo vivo). Tiene algo especial este director y creo que es su capacidad para sintetizar, para narrar. Es la clave del film; pasan mil cosas perfectamente dinamizadas por el director y por el guionista, sin que el espectador pierda el interés. Grande Walsh aunque esta no sea su película más conocida. La película tiene pegadas con el cine negro y de un atipico drama social, mezclado, claro, con la comedia. Los actores me han fascinado: Ida Lupino, Raft y Sheridan están geniales. De Bogart me esperaba más, pero es por el papel y no por su actuación por lo que estoy decepcionado. Un apunte, Raft es muy buen actor (o a mí me lo parece al menos) pero reconozco que le faltan muchas luces ya que he leído que rechazó los papeles protagonistas de El halcón maltés y High Sierra. Debió tirarse mucho de los pelos. Vuelvo a incidir en Walsh porque es fascinante cómo nos narra la historia. Su capacidad para narrar hace de esta película una obra de arte casi sin arrugas.

Como anécdota, decir que creo que el que les compra los limones se equivoca al darles el dinero ya que dice que les da 580 en lugar de 480 dolares (por lo menos en la versión española).

jueves, 17 de julio de 2008

Arte contemporáreo II

Sigo con Andrés Trapiello:
"Esta mañana he leído en le periodico: El arte moderno ha traído consigo la libertad. Hasta el siglo XX los artistas tenían que partir de la tradición. Desde el cubismo los pintores pueden partir de ellos mismos. Son palabras de un guardaovejas al que adulan dos días a la semana en todos los periódicos y revistas comparándolo con Velázquez. Cada siglo tiene un pintor al que comparan con Velázquez, no tanto por que estén convencidos de que ese pintor sea Velázquez, como por la satisfacción que encuentran todos en creer que han compartido el tiempo de un genio. Primero fue Manet, luego fue Zuloaga. Luego pasan los años y la gente se pregunta: ¿Cómo pudieron engañarse de esa manera? Ahora le ha tocado el turno a este pintor manchego, que se deja querer, y dice frases como ésa, a pesar de ser mucho peor pintor que Zuloaga. Miguel Angel o Rembrandt o Murillo han pintado y esculpido sin libertad cosas más hermosas que todo lo que ha dado este siglo con ella. A nadie se le ocurre reflexionar sobre algo tan elemental. Va a resultar gracioso ver todo lo que ha dado la modernidad. Salas y salas en los museos como esas galerías del Louvre con Luises empolvados y empelucados que recorremos a la carrera todos, despavoridos. Los defensores más furiosos del vanguardismo que yo conozco son gente con muy malas pulgas, serios como burros, atravesados, gastándole millones de pesetas a la administración pública, que todavía es lo bastante molieresca como para creerse esas cosas. Supongo que muchos son gente con problemas. Seguramente no son felices en sus matrimonios o en sus trabajos, porque si no, no se puede explicar esa militancia tan constante que tienen, esa saña contra todo lo que les lleva la contraria. Es como si defendieran su colocación, puesta en peligro por el sentido común. Que Duchamp le pintara unos bigotes a la Monalisa lo encuentran ellos genial. Dicen: revolucionario, cáustico, lúdico. Ahora, que tú quieras pintarle unos bigotes a Duchamp lo reputan un acto de soberbia ridículo y fuera de lugar. Una majadería. Que Apollinaire tuviera sentido del humor les arranca unas tristes cabezadas de admiración. Te dicen con mucha solemnidad: qué gran vanguardista. Como ni quieras reírte un poco de todo eso, vas aviado, porque le dirán a todo el mundo que hay que estar prevenido contra las formas más sutiles del espíritu reaccionario y de la quinta columna. Los solitarios de 1920 les parecen bien. Los de 1988 los encuentran a todos idiotas, porque pudiendo vivir a cosata de los de 1920 como viven ellos, pierden el tiempo dándoles lanzadas a molinos de viento".
Ovidio; al leer este texto me acordé que mencionabas nuestro anacronismo. Vale que no exista lo Bueno y lo Verdadero ¡¿bye bye canones!? pero otra cosa es hacer un "arte" que o te lo explican al detalle o no lo entiende nadie. Otra cosa es repetir mil veces las vanguardias. Otra es elaborar un arte elitista. Para mí no tiene sentido en nuestros tiempos.

Foro de Augusto

Cuatro pinceladas sobre el ¿Forum Augusti?: "En conmemoración de la venganza del alevoso asesinato de su padre adoptivo, Augusto, comenzó la construcción de un gran templo cuyo propósito era reemplazar a un edículo erigido de manera temporal en el Capitolio, que había sido dedicado a Marte Ultor y del que había hecho voto en la batalla de Filippos en el 42 a.C. La obra fue realizada tan sólo cuarenta años después, en el 2 a.C. cuando se inauguró la grandiosa nueva plaza, el forum Augusti (125x118m) rodeada de pórticos y terminada en el templo de Marte.
La disposición, no es muy distinta a la del foro de Cesar: la entrada, situada al SO y contigua al lado largo del foro de cesariano, es desconocida, pero el resto no es suficientemente conocido. Posee una plaza rectangular; en sus lados largos presenta pórticos corintios coronados por un alto ático, con cariátides alternando con campos rectangulares ornados con clípeos en cuyos umbos había una cabeza de Amón; a espaldas de los pórticos en un eje coincidente con la fachada del templo hay dos grandes exedras que al igual que las paredes de los pórticos, están adornadas con nichos encuadrados por semicolumnas; en el NO figuraban, en el centro la estatua y el elogium de Eneas, progenitor de Roma y a la derecha se encontraba el de Rómulo fundador mítico de Alba Longa; es decir tenemos ante nosotros a los Summi viri. La intencionalidad ideológica es evidente con la alusión a la figura de Augusto que resume en sí mismo los orígenes míticos y la tradición histórica de la ciudad. Al fondeo del pórtico del NO hay un aula, decorada con mármoles y con espacios en las paredes para dos célebres tablas de Apeles que hizo colocar aquí Claudio, que dedicó este aula a una colosal estatua de Augusto de la que quedan sólo unos pocos fragmento. A espaldas de este aula, pero siempre encerrado en el poderoso perímetro de Lapis Gabinus hay un conujunto de pequeñas estancias de servicio en torno a un patio porticado.

Al fondo de la plaza, sobre un elevadísimo podium de escalinata frontal que encierra el altar, se alza el templo períptero sine pórtico de 8x8 columnas corintias en el que se alza un pequeño podio con escalones para las estatuas de culto de Marte Ultor, de Venus y del Divus Iulius. La concepción de la plaza no presenta novedades arquitectónicas sustanciales en relación con el foro de César, aunque, si bien, todo está encaminado a la exaltación de la gens Iulia con una insistencia mayor en que en el precedente cesariano y, al mismo tiempo, la concepción clasicista del período es dominante en la decoración arquitectónica y en el riguroso cálculo de los espacios y de las correspondencias, aunque la masa dominante del templo quita a ala plaza esos valores prospécticos tan claramente afirmados en el adyacente foro de César.

El nombre de Transitorium, se le dio porque enlazaba el Forum o Templum Pacis deVespasiano , hoy desaparecido, con el Foro de Augusto. De este modo los Flavios renovaban la política de embellecimiento de Roma con foros desarrollada por los primeros césares".

Esos diablos no burlan la noche italiana

Los griegos cuando querían alabar a un pueblo decían que éste (egocéntricos ellos) se parecía al suyo. En La burla del Diablo tenemos el mismo efecto, pero esta vez con el pueblo americano. Se parodia a los italianos porque gritan mucho, y se exsaltan demasiado (y también al capitán que bebe mucho). Se acusa a los árabes de sanguinarios e irracionales, pero cuando se trata con el jeque del pueblo árabe (que están a expensas de él) se nos muestra este pretendiendo una vida occidental, diciendo que él es culto y no un bobo indígena. ¿Se quiere ver a sí mismo como un americano?
Dinero fácil en África. Jonh Huston en la dirección; Bogart como protagonista junto a Jennifer Jones. Truman Capote en el guión. Mannino a cargo de la música. Quizás cuando "alquilé" esta película me esperaba más de ella por pertenecer a Bogart y Huston, lo reconozco, pero en general me ha gustado. Su argumento es alegre, divertido, fugaz y disparatadisimo. Eso me gusta. Siendo su secuencia lineal, como es, da giros vertiginosos. El género de la película resulta prácticamente inclasificable, o por lo menos muy dificil de determinar, ya que toma influencias negras, cómicas, aventurescas etc... por lo que hablaremos tal film como un producto peculiar dentro de la filmografía de Huston y de su época: 1953. Me he fijado en la música de la película. La historia se abre y se cierra con dos composiciones de carácter festivo características de las bandas musicales de los pueblos del mediterráneo europeo (en las costas de Italia, como en nuestra Valencia tienen mucho arraigo las bandas municipales). Eso sí Mannino apenas emplea la música para producir tensión en el espectador, con lo que se decanta (para mí demasiado) hacia la comedia, y a mi modo de entender, no va al unísono con Huston en este aspecto. Huston busca algo más dentro del cine negro en la película que quizás Mannino no entendió. Noto en falta tensión y modo menor en la música. Otra crítica más importante, si cabe; la narración se desarrolla a un ritmo muy irregular; los primeros compases de la cinta son excesivamente lentos y el desenlace de la historia se muestra alocado y muy precipitado. Pero lo más entrañable quizás sea el principio de la película: no todo, en cine, lo lento es desdeñable. Bogart me gusta en su papel. Pero quizás los cuatro matones son demasiado poco creibles y extremadamente histriónicos (en especial su capitán). Lo peor de la película, para mí, las chicas. La preciosa morena se me parece demasiado a la sobreactuadora y encantadora Elisabeth Taylor. La rubia tan imaginatiba y encantadora como demasiado risueña para la película, siendo, incluso, por momentos, aburrida (por lo graciosa que pretende ser). Lo mejor el anunciador y acomodador del barco. Gran personaje; original, práctico, con mucho mucho humor. En definitiva, conociendo a los componentes del film me esperaba un poco más de la película, sobre todo en su parte final. Y, como otros, creo que la noche de las costas italianas hizo estragos en las mañanas de rodaje. A Bogart, Huston y compañía deberían, por el bien del arte, prohibirles salir de noche.


Pero aunque actúe y dirija sin dormir: qué buenos son.

lunes, 14 de julio de 2008

Sofia Coppola; la hija de un gran director

8:00 am. Desayuné con un poco de música y subí al ordenador. No se me ocurrió otra cosa que decirme "vamos a darle una segunda oportunidad a Sofia Coppola". Tras ver Lost in translation me quedé asombrado con lo absurdo que puede llegar a ser el cine en manos de alguien que no sabe emplear todos los medios que tiene a su alcance. Si Lost in translation me parecía aburrida (no ocurre nada y dicen que ahí está la gracia), si se me antojaba demasiado íntima y minimalista (sin llegar a serlo como cualquier peli francesa), si yo creía que "Lost" era pretenciosa, elitísta, "progre", una vez vista la opera prima de Sofia Para empezar, me mantengo y mi opinión se ve reforzada. Sobre esta película se dijo que era un ejercicio de "gran cine": ¿ qué es un ejercicio de gran cine? ¿el alargar veinte segundos un plano sin venir a cuento? ¿De esto van los grandes intelectuales de hoy en día? ¿Por qué todo me recuerda a una de esas galerías de "arte" contemporaneo?. Ah claro, que quería transmitir la idea de soledad y aburrimiento que sentían los personajes, entonces muy bien por Sofía, la transmitió muy bien. Todos nos sentimos aburridos al ver su film. ¿Los actores brillantes?Debo dar el brazo a torcer, pero la tía jugaba con los mejores (como el PP). No puedo discutirlo, Scarlett y Bill estaban fantásticos en sus papeles. Es demasiado viejo, pero bueno... Se llegó a decir que era una gran muestra de cine independiente: claro, cuando tu productor te da un talón en blanco para realizar tus películas, y ni siquiera se inmiscuye en tu trabajo, entonces es muy fácil hacer cine "independiente" (si es que esto existe). ¿Pero quién era? Su padre. Se decía, por su puesto, que era una comedia: Incluso se llevó el globo de oro a mejor película comedia/musical, por lo que salvo que consideren musical a la escena del karaoke, me parece que sí que era considerada una comedia. Bajo mi humilde punto de vista, me parece más bien un drama, ya que no hay ningún momento en el que yo (persona muy divertida y risueña) me haya reído, (en ninguno) y más bien parece que Sofía pretende parodiar a la sociedad nipona. Si hubiese hecho la crítica en su sociedad quizás tuviese ésta más arraigo y sentido. Por otra parte, leí que el amor de los personajes era sutil y puro. Sí el amor es sutil, tan sutil que casi ni te enteras. Por el amor de Dios, lo único bueno de la película es su título. Sofia nos expone una microhistoria de un semipseudoamor que no nos lleva a ninguna parte. Su película es un encuentro, pero la hija del gran director debería encontrarse a sí misma.

¿Pretende Sofia que volvamos a sentirnos como adolescentes? Esto no lo consigue ella sino Kirsten Dunst. Preciosa, sensual, toda una Femme Fatale; lo único bueno de la película. El ambiente no es malo del todo, pero seguro seguro que su padre tiene algo que ver con él. La historia carece de argumento solido y estoy seguro de que las chicas tenían carácter y personalidad alguna en el libro de Jeffrey Eugenides en el que se basa y del que he leido algo. Me gusta de la película su protagonista, el ambiente pero hay una cosa importante, de la que últimamente el cine se ha olvidado: los diálogos. ¿Donde están? Dawson Creek, una serie de adolescentes, tiene mejores y más profundos diálogos que la película de Coppola, perdón Francis Ford, de Sofia. Personalidad es lo que se busca en la película pero no la encuentran ni sus personajes ni la directora. Pretende no dar ninguna lección, aunque la da, pero de otra manera (cosa de lo que no es consciente). Todo en Sofia pretende ser complejo, onírico, irreal, subjetivo, relativista y acaba dando ninguna opinión, lo que en realidad, al no dar ninguna, es dar una sóla, y siendo extremadamente vacuo; simple. Esto lo hacen mejor los franceses que tú, Sofia. No entiendo cómo Francis Ford puede ser tan gran director y tan mal padre.

jueves, 10 de julio de 2008

Monsieur Verdoux

Monsieur Verdoux relata la vida de un personaje real (aunque esto no es, para nada, importante); un empleado de un banco francés, que tras perder su trabajo por la crisis del 30, tendrá que buscarse un medio para sobrevivir... casarse con ricas solteras o viudas... Esta historia aparentemente de gran crudeza, Chaplin la trata con gran exquisitez, sugiere y nunca muestra, violencia en la pantalla. En el año 1947, Chaplin ya era unos de los grandes en el mundo del cine. "El gran dictador (de la cual me arrepiento de no haberle dedicado una entrada en cuanto la vi) (1940), Tiempos modernos (1936) servían como un entretenimiento para el gran público y como un alegato a la moralidad y a los valores del pueblo. Su función me hace pensar en Chaplin como el Esopo del XX; aunque sus obras son más que fábulas fílmicas. Si bien, es cierto que el gran dictador ya había obtenido para Chaplin sus primeras criticas (por abordar un tema tan delicado como era el del nazismo), tales críticas solo servirían como un pequeño anticipo del aluvión de ataques y severas censuras que tendrían lugar tras el estreno de su otra obra maestra, viturperada por el elitismo y por los conservadores críticos; Monsieur Verdoux; una película que alcanza muy malos resultados en taquilla. Es el octavo largometraje de Charles Chaplin, en el que interviene como guionista, director, productor, compositor de la música y protagonista. Es decir lo hace todo. El guión desarrolla una idea de Orson Welles, basada en hechos reales. La idea era hacer un falso documental sobre los hechos ocurridos en Francia, con Chaplin como actor, pero a Charlie le gustó tanto la idea que le compro la historia. Se rueda a partir de mayo de 1946, en escenarios naturales (Big Bear Lake y Lake Arrowhead) y en los platós de los Chaplin Studios (Hollywood). Es nominado a un Oscar (guión original). Henri Verdoux criticael papel principal que juega el dinero en su sociedad. ¿Ganarlo es el objetivo principal de la vida humana?, sí, es el primer interés y el móvil de la acción individual y colectiva. El éxito y el fracaso se miden en términos del dinero ganado, o bien el perdido y el no conseguido. La doble crítica de Chaplin no agrada a un público poco, muuy poco dado a la relativización y la autocrítica. En su parte final, el film contiene un precioso alegato pacifista (como en El gran Dictador): denuncia el belicismo, los negocios de la guerra y a los que se enriquecen con ella. La proximidad de la Segunda Guerra Mundial es evidente y las heridas que el conflicto había dejado abiertas hacen que el gran público no se sienta cómodo con las propuestas del Chaplin. De las mejores críticas hechas a la sociedad capitalista que he visto. La comisión de Actividades Antiamericanas ha puesto por esta película sus ojos en él y Chaplín cablegrafiará a su presidente su filiación política: "Soy solamente un luchador de la paz"...
Una curiosidad; cuando el cura recita unos versos en latín lee el verbo "fecit" como [fezit] y no [fekit] ¿por qué?

Diálogos:

"¿Qué va hacer ahora usted? Ahora voy a cumplir mi destino

Estoy en paz con Dios, mis conflictos son con los hombres.

Un asesinato te convierte en un villano, matar a miles de personas en un héroe, los números santifican".

miércoles, 9 de julio de 2008

¿Arte? Contemporáneo

Hoy leyendo, de nuevo, Locuras sin fundamento me encuentro con un fragmento que me hace recordar una conversación que tuve, hace ahora casi un año, con una futura traductora, bajo la cual se escondía mi prima, en un Ferry que nos llevaba a Ios, Grecia (una de sus islas) de interrail. El autor es Andrés Trapiello; alguien que opina lo mismo que yo, o algo que coincide bastante con mi opinión, sobre el decadente legado que nos dejaron las adolescentes Vanguardias y movimientos como el Romanticismo en cuanto a lo referido al arte:
"Yo no creo que es justo que a los pintores modernos nadie les exige que hagan un cuadro con argumento. En el XIX los pintores tenían que pintar grandes cuadros de historia o de tema mitológico o de lo que fuera. Los acometían sin titubeos, como hacen las bandas municipales con sus marchas militares las mañanas soleadas de domingo. La gente se ponía delante de un cuadro y decía: "una vaca". "Un doctor y la joven moribunda". "El general Dupré". Los músicos tenían que estudiar harmonía y lo que componían tenía un melodía, los temas musicales iban y venían mientras duraba la pieza y lo normal es que la gente terminara aprendiéndose de memoria las romanzas de Donizetti o de Verdi. Con los escultores pasaba lo mismo. Plantaban una señora delante y la sacaban tal cual, con más o menos alma, pero con dos piernas, dos brazos, una cabeza. Todo en su sitio. Llega el siglo XX y los pintores pueden hacer lo que les dé la gana, los músicos se han puesto todos de acuerdo para desfondar una docena de cacerolas por concierto y los escultores, más ambiciosos, cuando no hacen cruces gamadas de hierro forjado plantan monumentales y estrafalarios artefactos en cualquier plaza, de esos que ya no quitan nunca, emborronando un lugar que por lo general antes de la escultura tenía su carácter y encanto. Sólo a los escritores se les sigue exigiendo que las novelas tengan una trama, una unidad interna, un parecido con la realidad, personajes más o menos creíbles, diálogos inteligentes, brillantes, ingeniosos, profundidad psicológica, humor, humanidad, moral o moraleja... Es decir, sólo a los escritores se les exige que se sigan pareciéndose a Flaubert, a Balzac o a Cervantes. Que un pintor no se parezca a Tiziano o que un escultor no se parezca a Ficias, es una garantía de modernidad. Que un escritor no se parezca en más o menos grado , a Cervantes, y no tendrá nada que hacer".
¿Qué opináis?

Los caballeros las prefieren rubias

Yo las prefiero algo más divertidas. Esta película tiene chicas guapas, buena música, cierta elegancia, diálogos interesantes y unas interpretaciones apenas desdeñables de Jane Russell y Marilyn Monroe.
Pero, a pesar de que en esa película aparece una gran Marilyn de 27 años (una de las chicas más explosivas y mediatizadas de Holliwood), la película no tiene muchos encantos: la historieta es simplona y carece de interés y fuerza, el ritmo es lento, y las dosis de comedia aparecen con cuentagotas. Debemos añadir que los números musicales, que evidentemente hoy en día han perdido protagonismo (por causa de su pésimo envejecimiento) no destacan ni por sus melodías ni por sus coreografías, sino que se fundamentan en el magnetismo físico de sus dos actrices, en especial de Marilyn. Lo mejor de esta película del 1953 es su guión, hecho a medida para explotar todas las virtudes de su protagonista rubia, aunque quizás le falte gracia a sus diálogos, aunque tal vez sus escenas sean todas demasiado largas, y aunque, ya directamente, las partes musicales aburran. Marilyn saca lo mejor de su físico, y no hace una mala interpretación, tampoco Jane Russell es una mala actriz. Pero ni con estas dos actrices consigue el que más me ha defraudado de la película, su director, Howard Hawks, que el film no se me antoje excesivamente largo a pesar de sus 87 minutos.

Hay quienes dicen, que el arte es mejor en momentos de crisis. En torno a la Segunda Guerra Mundial Hawks rodó "La fiera de mi niña", y las grandes "Tener y no tener", "El sueño eterno". ¿Degenera Howard Hawks? ¿El cine en general? Me doy cuenta de que estamos ante comedia (y aun por encima musical) pero ¿No podría hacerse algo mejor con tan guapas y buenas actrices? ¿No es un tanto superficial todo? Quizás sea la influencia del Western, o peor aun; tal vez responda a las exigencias del público.

Yo las prefiero castañas claras.

martes, 8 de julio de 2008

Una mujer con importancia

Ayer, con millones de arenas a mi alrededor y unos cien barcos de vela corriendo una regata en frente, con rayos de Sol que apenas podían atravesar las nubes, leí un texto de Trapiello de su ya citado "Locuras sin fundamento". ¿Cuántos golpes dan las olas, a lo largo del día, en las rocas?¿Cuántas veces me han hecho callar, dejar de leer, y, contemplarlos? ¿Cuántas veces deja uno de leer por estar pensando en otra cosa? ¿En qué se piensa cuando se lee un manjar? Me dejo de preguntas retóricas y os presento caviar trapiellesco:
"Por como hablaba ella, se veía que tenía pocos complejos y que lo que más le gustaba en el mundo es seducir, incluso en los entierros. Yo la conocía de dos o tres veces más, pero nunca había permanecido tanto tiempo seguido a su lado, lo que me permitió estudiarla, que es lo que hacemos los enamoradizos sin fortuna, estudiar a las mujeres a las que no podríamos acceder ni en sueños. (...) Resulta evidente que está acostumbrada a que los hombres le pongan el mundo a los pies, aunque también en la firmeza de su boca se descubría que es de esa clase de mujeres que jamás se irían con ninguno que cometiera la estupidez de ponerse de rodillas para adorarla. No sería extraño que se hubiera casado sólo para ser infiel a su marido. Por cómo hablaba conmigo y con los otros, se conoce que tiene la humanidad dividida en dos mitades: los que la admiran y veneran , y los que no. A los del primer grupo los desprecia a todos. A los del segundo, a todos también, menos a los que quiere seducir para, una vez seducidos, incluirlos en el primer grupo."
¿Es ella quien elige a qué grupo deben pertenecer sus "amantes"?
¿Son eso, tan simples, los amantes? ¿Es todo tan poco complejo?
No querría, nunca, ser como es ella.
Pero ya decía un tal Parménides que sólo podemos pensar en lo que existe.

lunes, 7 de julio de 2008

Cayo Largo

El gran Jonh Huston me sorprende. A Edward G.Robinson se le ve alegóricamente ya en su crepúsculo, y ¿qué decir de Bogart y Bacall? Desgraciadamente se les ve mucho más frios que en Tener y no tener. Cayo Largo está inspirada en la obra para teatro de un poeta y novelista norteamericano, Maxwell Anderson. Huston teniendo como coguionista a Richard Brooks (director de cintas basadas en obras de toda la literatura universal, such as: "A Sangre Fría", "La gata sobre el tejado de zinc" ó "Los hermanos Karamazov" entre otros títulos), trató por todos los medios, y sobre todo con grandes juegos de cámara, de suprimir las sesgantes escenas de la pieza teatral, a la vez que modificar ciertas partes de la obra, (como que el propio Bogart, el protagonista, en la obra teatral era un exiliado de la guerra civil española). ¿Por qué no lo dejó tal como estaba? Sería un honor para los "españoles". Toda la película está rodada ante las dificultades que suponía el comité de actividades antiamericanas. Lo más interesante de la película es la gran sensación de claustrofobia (veáse en este sentido "La soga" de Hitchcock) y por su puesto grandes diálogos con oraciones como esta: la cabeza dice una cosa y la vida dice otra. El tercio final, en cambio, donde la tensión se guarda magistralmente acaba demasiado enfático y quizás poco creíble, aunque Bogart y su personaje lo hacen bien, hay que reconocerlo. Película de pasiones, sentimientos y verdades donde las haya: ira, miedo, egoísmo, desencanto, ternura, nostalgia, poder, corrupción, honradez... El colofón, muy esperable, hoy en día, es esa ventana que se abre (como un telón) tras la tormenta y permite pasar unos rayos de sol absolutamente catárticos. Es la vuelta de la vida, la permanencia de la esperanza…Bacall podrá decir que fue su última película juntos ¿coincidencia u obviedad? Yo ya dije que estaban fríos...El ser una obra de teatro hace que la partida no parezca otra cosa que una partida de ajedrez, un juego, y otro juego, donde los golpes son lentos, donde las respuestas lo son más, y todo debe ser pensado mucho antes de llevarse a cabo, antes de dar, si en verdad se puede, el jaque mate de Bogart, la estocada final. Aunque quizás siempre se pueda, al final sólo es cuestión de saber esperar.


Las circunstancias del rey

"Hay golpes en la vida tan fuertes, yo no se." Este poema fue un golpe, un golpe airado, uno de varios; últimamente hay muchas letras y palabras, muchos golpes en el aire. Jose Luis García Martín: un grande poco conocido. Me fijé en este poema por recuerdos que me trae su título.
Telón
Has jugado. Has perdido.
Sonríes con desgano y desdén a la vida.
Como el mendigo que una vez fue rey,
sereno arrastras por la calle sola
el desgarrado manto de la noche.
De "Tinta y papel" 1985
El que juega con fuego se acaba quemando, pero la pregunta es si quemarse sería perder o es ganar. Por una vez pienso también en la respuesta, y no sólo en mi pregunta. Quizás el rey se pase todo el día pensando en su desgarrado manto, y el mendigo en su cuna real. El rey tuvo un manto de rey, pero lo desgarró en la noche; sabía que existía la posibilidad de dormir sólo, sin nadie; sabía que podría decirle que no a la vida. Él era quien decidía. Pero quizás, en realidad el rey no pudo elegir. ¿A que nadie pensó en eso?

sábado, 5 de julio de 2008

Miedo

El miedo tiene mucho que ver con el dolor, y el dolor tiene mucho que ver con el miedo. ALGOS Y FOBOS. Dos preciosas palabras griegas. El miedo es dolor y hay dolores que son miedo. También está presente una especie de sadomasoquismo oculto tras el telón de algún error pasado; esto es el querer tener dolor, el querer tener miedo. Yo:
"Tengo miedo de perder a quién más podría querer" No recuerdo, ni busco recordar, de quién es este verso.

viernes, 4 de julio de 2008

Sin conciencia; Always

Son dos títulos de películas muy diferentes. La una la vi ayer noche, la otra hoy, tras comer. La primera, con Bogart, el dios, el mejor, es una peli de cine negro. Entretenida, a veces delirante, a veces previsible, pero toda ella entrañable y jugosa. La idea de crear una red de asesinos (con lo que eliminamos el movil de cualquier asesinato, a nivel nacional ya se me había ocurrido a mi mientras leía "Los amigos del crimen perfecto" de Trapiello. Always, de Spilberg, en cambio, me pareció un tanto infantil, cosas del director, supongo. Previsible en el mal sentido, lenta... pero en ella sale Audrey Hepburn. ¿Cómo puede ser guapa incluso de anciana? Es imposible. La palabra no es guapa, esa mujer tiene clase y encanto. Lo horrible, hiperamericana y desastrosa que es la película lo arregla Spilberg introduciendo a Audrey. Eso sí es criterio. Hepburn sale en pantalla y todo está hecho, ¡ala! a descansar. Bogart nos conquista de otra manera, se lo curra un poco más. Pero su clase también cala hondo. Bogart y Audrey, para mí, los dos mas grandes de la historia del cine. Como adivinaréis, Sabrina me encantó.

jueves, 3 de julio de 2008

Filosofía y crímenes

Acabo de ver en mi televisión una película junto a dos amigas. El film era "Los crímenes de Oxford" del Alex de la Iglesia. Había leído muchas malas críticas y también a críticos muy malos. A mi la película me ha sorprendido; para bien. Hoy por la tarde vi "Los amantes del Círculo polar" y mi reacción, evidentemente, fue reirme del cine "español" como algunos llaman a ese tipo de películas. Me pareció, de nuevo, demasiado íntima e insignificante como para pretender decir algo de importancia y, además de eso, tremendamente predecible. En cambio, Alex de la Iglesia, en su película más llena de marketing (¿omnia dicendus?) , tiene claro lo que quiere, y lo hace bien. Plantea la cuestión sobre la que girará la película en la primera escena; la desarrolla después. Quizás sea de las mejores películas (o de las películas que a mí más me han gustado) del cine con apellido español. Incluso me gustó el papel de Frodo y el del actor del viejo profesor. El ambiente es tremendo y cualquier universitario se sentirá atraido. El ritmo de la película; vivaz. No hay 10 minutos sin un polvo, sin un asesinato o sin una gran discusión filosófica. Una de las amigas que vio la peli conmigo se empeñaba en enternder la película desde el punto de vista matemático (lógico); la entiendo, hace Ingeniería Industrial. Yo me dejé llevar con la película y su teoría del caos, su sofística, y creo que di con la clave. ¿Hice bien? Si mezclas crímenes, perfectos o no, con filosofía el resultado siempre va a ser bueno y satisfactorio para un buen espectador. Me agradaron mucho las menciones a los Pitagóricos (los descubrí antes de que los mencionaran) su debate sobre el conocimiento del ser humano, su debate epistemológico, por hablar "bien". Su discusión Platón Aristóteles. La alusión del sabio profesor a Sócrates con su "Yo no se nada". Gracias a la película me he dado cuenta de que los conocimientos que adquirí en Pensamiento Clásico (una asígnatura de este año en la que tengo Matricula de Honor, aprovecho para chulear) sirven de algo en la contemporánea realidad. ¿Quién sino otro filósofo podría detener o descubrir a un asesino o a un filósofo encubridor? Gran película, sin duda, de las mejores, para mí de "nuestro" cine. Éste verano seguiré estudiando filosofía. Todas las malas críticas se las achaco a aquellos que no degustan las cuestiones existenciales, morales, epistemológicas, teológicas... filosóficas. Todo queda en manos del espectador. Dominar la filosofía o que esta domine la película; poner en práctica la teoría del caos, la impredecibilidad, el ser concientes de que una acción puede tener consecuencias inesperadas, o no. Filosofía y cine negro van de la mano aquí.