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miércoles, 30 de diciembre de 2009

Relación entre Nietzsche y la filología

En estas navidades leo una biografía del pensamiento de Nietzsche publicada por Rudiger Safränski. Todavía acabo de empezarla pero ya hay un par de pinceladas que me gustan. En la página 44 revela algo que en cierta medida nos ocurre a algunos estudiantes, aunque siempre sea una osadía compararse con un genio:

"El examen de sí mismo le permite reconocer que lo determinanate para su proceso de formación no ha sido la coacción exterior, ni las perspectivas de carrera y la seguridad profesional, y ni siquiera la pasión por la filología, sino que, por el contrario, ha escogido la filología como medio de disciplinarse frente a la seducción del horizonte enorme de conocimiento y de las pasiones científicas."

Hoy en día, con toda la vorágine de especializaciones que nos persigue no parece descabellado, sino muy lógico y comprensible, escoger con libertad una disciplina amplia que nos ayude a formarnos como humanos. Nietzsche, entre otros, ha superado ese sentimiento que invade a muchos de que mediante el universalismo no se llega al fondo de las cuestiones, que tantas veces, sobre todo hoy en día, pone a los estudiantes y jóvenes en general, en el mejor de los casos, en los brazos de la ciencia estricta.

El otro tema que me complacía resulta ser que durante su adolescencia, como yo, Nietzsche se negó ostentosamente a participar en la celebración eucarística. Esto, evidentemente provocó un enfrentamiento con su madre. Yo, a veces, aun recuerdo risueño aquella bronca con mi padre por negarme a recitar aquel padre nuestro.

lunes, 24 de agosto de 2009

El escriba sentado


Recuerdo haber visto esta obra; la foto lo prueba, creo que en el Louvre. Es muy muy pequeña. Google confirma mis sospechas. Es un retrato de un noble llamado Kai y se encontró en su tumba, en la zona de Sakkarah. Fue tallada durante el imperio Antiguo en el milenio II a.C. La escultura es de madera y representa a un importante funcionario egipcio. Es un retrato muy realista y la fisonomía aparece claramente individualizada. Los ojos están hechos con cristal de roca y caliza en una cápsula de cobre, técnica con la que se consigue una mirada muy real y viva. El personaje aparece sentado, con expresión atenta, y preparado para escribir. Es una postura tranquila y carente de tensión muscular, de un modelado suave que alcanza un realismo sobrio. Tiene el hieratismo característico de la mayor parte de los retratos egipcios y, como es habitual, mantiene también la frontalidad. Como la mayoría de las esculturas egipcias de bulto redondo, éste es un retrato funerario. El rito mortuorio egipcio exigía realizar un retrato fiel del difunto y colocarlo en la tumba para que el ka, el alma, del muerto lo reconociera y se alojara en él. Es, por lo tanto, una obra religiosa, que busca la eternidad, pero que transmite una sensación de realidad y (¿por qué no?) cercanía. Eos, como siempre, deslumbrante, al fondo.

jueves, 30 de abril de 2009

HERMAFRODITA

Cuentan que "cierto día Afrodita y Hermes se miraron intensamente. Y descubrieron que se amaban. Tan fuerte fue la atracción que sintieron, como poco duradero fue su encuentro. Pero de su unión nació un hijo, a quien sus padres llamaron Hermafrodito, fundiendo en uno sus nombres griegos. Terminada su aventura, la diosa comenzó a sentirse acusada de un nuevo adulterio. Y viendo en su hijo un testimonio vivo de su traición, decidió separarse de él. Lo entregó al cuidado de las ninfas del monte Ida para que lo criaran y lo educaran. Al cumplir 15 años, Hermafrodito abandonó a sus niñeras y se dispuso a recorrer las tierras griegas. Era tan bello como su divina madre pero no había heredado de ella su ardor amoroso. Ante lo encantos femeninos y perspectivas de aventuras, tímidamente bajaba los ojos y se retiraba. Un día, al andar por una región soleada, el calor excesivo le hizo buscar un lago en el que refrescarse. El hijo de Hermes y Afrodita se desnudó y se zambulló en las límpidas aguas. La ninfa Sálmacis, espíritu de aquel lago, no tardó en ver al joven. La visión de aquel hermoso cuerpo despertó en ella la más intensa pasión. Se desnudó también y se deslizó ágil y graciosamente en las aguas cálidas. Hizo todo lo posible por conquistar al joven, pero éste se resistía. Desesperada, lo enlazó fuertemente y suplicó a los dioses:”¡Te debates en vano, hombre cruel!¡Dioses! Haced que nada pueda jamás separarlo de mí ni separarme de él. Los inmortales atendieron a su pedido y los dos cuerpos quedaron fundidos para siempre en un solo ser, de doble sexo".


¿Es la única violación, en la antiguedad, que efectúa un ser femenino?

lunes, 26 de enero de 2009

Chocolate: 2, 60

No sabíamos qué hacer durante una tarde de febrero: la de hoy. Nos debatíamos entre ir a la biblioteca o cenar. Yo había comido unicamente un triste bocadillo y mi acompañante no había ingerido nada puesto que había tenido un examen a la hora del postalmuerzo. Decidimos lo que todos los estereotipados españoles: ir a tomar un café y gozar de una tapa. Por gracia divina el café de mi acompañante se transformó en chocolate. Muchas veces la critiqué alegando para ello que se manifestaba demasiado a menudo su constatada locura. Hay veces que esa saludable demencia gusta. Hay veces que tiene mucho mérito su encanto especial. Su chocolate hizo que hoy fuera una tarde de esas. Hablamos de mucho. Pero haciendo un simil con algo que nos dijimos: no importa la cantidad; sino el modo, el que hablasemos bien. Es de las que cuando coge confianza, y no antes, no calla. Podría recitar entera una de sus clases matutinas. Hoy lo hizo, como no, y yo la escuche oscilando entre la atención, el entusiasmo y el desencanto. Me desilusionó que se terminase el trimestre y su asignatura favorita: ¿nunca me va a hablar más de ella? ¡Era tan interesante lo que contaba que ahora, sólo ahora, me da un poco de pena! Me contó que su profesor había dicho que lo que más busca la gente en internet es información sobre sexo. Y que lo hace en supuesta individualidad. Pero, se pregunta el profesor, ¿el sexo no es algo social como para que lo busquemos uno por uno? Al menos, en mi mente, suele ser cosa de dos (aunque el psicoanálisis seguro que tiene algo que decir al respecto). No cabe duda de que existe un goce personal, pero en ese goce subsiste la idea de relacionarse con otros, de entablar contacto, también hay algo de rol social, de prestigio incluso en ello. El sexo es cosa de un animal político y social, como bien dijo Aristóteles y recordó el profesor de mi acompañante. Deberíamos cuestionarnos un poco más la idea de la "individualidad" en nuestra civilización occidental: quizás necesite retoques dada nuestra naturaleza. No podemos aprender solo para nosotros mismos, no tendría sentido. Tampoco lo tiene para mi, por lo tanto, la idea del "intelectual huraño": no serviría de nada. (Aquí me parece que está presente lo que algunos llaman pragmática, y por cierto que "pragmatí" en griego es un adverbio que significa "en realidad"). El ser humano debe evolucionar en grupo. Creo que también disertamos acerca de las compresibles rencillas entre cristianos ortodoxos y católicos. Le dije a mi acompañante que quizás se debiesen éstas a que cuando los turcos conquistaron Constantinopla en 1453, que era la capital del Imperio Romano de Oriente, los mandatarios pidieron ayuda a Roma, pero el papado y los dirigentes del Imperio Occidental se negaron a prestar su ayuda a menos que Constantinopla y todo su entorno se convertiesen al completo al catolicismo. Evidentemente se negaron y Constantinopla fue tomada. Todo el saber griego pasó a Italia y Francia (Renacimiento) y también en parte a Moscú. Por eso hubo quien llamó a Moscú la "Segunda Roma". Invité al café a mi acompañante. Cuando se enteró de que el chocolate que habíamos estado criticando debido a que estaba compuesto de agua un tanto desnatada, me había salido por dos euros sesenta me contempló con pena y me dijo: "espera que te lo pago". Es porque sabe como soy, aunque el chocolate tampoco era tan caro. No me gusta derrochar demasiado el dinero pero tampoco creo que eso tenga mucho que ver con la tacañería. Será que somos estudiantes...