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lunes, 9 de mayo de 2011

El estoicismo, la filosofía del yo.

Séneca escribe en la Consolación a Helvia, su madre, a propósito de su destierro en Córcega motivado por un supuesto affaire adúltero con la hermana del enfermo Calígula, una tal Julia Livila:
La fortuna no te ha concedido que quedes libre de los más graves duelos, ni siquiera ha hecho una excepción con tu nacimiento: perdiste a tu madre justo cuando naciste, mejor dicho, mientras nacías, y en cierta manera, fuiste abandonada a la vida. Creciste bajo una madrastra a la que, gracias sin duda a tu obediencia y cariño, igual al que puede concebirse en una hija, obligaste a transformarse en madre, pero para cualquiera supone mucho una madrastra aunque sea buena. Perdiste a mi tío, hombre encantador, extraordinario, lleno de energía, cuando estabas esperando su llegada; y para que la fortuna no aligerase su crueldad con intervalos, al cabo de menos de treinta días, acompañaste los restos de tu amadísimo esposo, del que habías tenido tres hijos. Cuando todavía estabas de luto se te anunció la tragedia, en ausencia por cierto de todos tus hijos, como si a propósito se acumulasen todos los males en ese momento para que no hubiese donde tu dolor pudiera apoyarse. Paso por alto tantos peligros, tantos miedos; lanzándolos sobre ti sin tregua los soportaste: uno tras otro en el mismo regazo del que habías dejado marchar tres nietos, recogiste las cenizas de tres nietos; aún no habían pasado veinte días desde que habías enterrado a mi hijo, muerto en tus brazos, cubierto de besos, y escuchaste la noticia de que yo había sido desterrado; te faltaba todavía eso: llorar a los vivos.

domingo, 20 de febrero de 2011

Cernuda y J.R.J.

En clase de Teoría de la Literatura nos habían comentado de pasada que Juan Ramón Jiménez decía que los poemas de Cernuda parecían traducidos del inglés. “Lo malo es que él no sabe inglés”, apuntillaba. Se conocen en 1925 y sólo dos años después Cernuda ya es atacado por JRJ puesto que su libro Perfil del Aire le parece a este demasiado influido por Guillén.

Leyendo Do fuir, de Trapiello me encuentro con unas palabras de Cernuda:
Respecto a Valle-Inclán o Juan Ramón Jiménez diría que parecían tan atentos a sus propias palabras que no les quedaba tiempo para escuchar las ajenas, si no recordara que Machado, aunque hablaba poco, aún escuchaba menos.
Indago un poco y me encuentro con esto (unas cartas) y con esto (un Catedrático de la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla.).

Con el tiempo, uno va atando cabos.


miércoles, 16 de febrero de 2011

Sobre el amor.

Hoy, entre bromas, un amigo dio en la clave: en una sentencia jocosa resolvió uno de los pequeños problemas del ser humano. Hablábamos sobre mujeres y hombres, sobre el Banquete de Platón, sobre el Amor en general... Sin pensarlo demasiado, con la mirada muy perdida en su taza de café llena de espontaneidad, dijo: "o sexo con amor, ou o amor con sexo; eu penso que iso non existe:¿non vedes que hai un órgano para cada cousa?"

Y yo recordé lo que decía la magia de Cortázar: "Si hablamos de amor hablamos de sexualidad: al revés ya no tanto". Aunque creo que en lugar de sexualidad, yo escribiría sexo.

martes, 8 de febrero de 2011

Diálogo

Y me viene a la mente una conversación fuera de contexto en la que se puede ver un buen diálogo, aunque absurdo:

1-¡Es que cada día te quiero más!
2-"Pues... ¡qué llegue mañana!"

martes, 1 de febrero de 2011

Xavier Villaurrutia

AMOR CONDUSSE NOI AD UNA MORTE

Amar es una angustia, una pregunta,
una suspensa y luminosa duda;
es un querer saber todo lo tuyo
y a la vez un temor de al fin saberlo.

Amar es reconstruir, cuando te alejas,
tus pasos, tus silencios, tus palabras,
y pretender seguir tu pensamiento
cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas.

Amar es una cólera secreta,
una helada y diabólica soberbia.

Amar es no dormir cuando en mi lecho
sueñas entre mis brazos que te ciñen,
y odiar el sueño en que, bajo tu frente,
acaso en otros brazos te abandonas.

Amar es escuchar sobre tu pecho,
hasta colmar la oreja codiciosa,
el rumor de tu sangre y la marea
de tu respiración acompasada.

Amar es absorber tu joven savia
y juntar nuestras bocas en un cauce
hasta que de la brisa de tu aliento
se impregnen para siempre mis entrañas.

Amar es una envidia verde y muda,
una sutil y lúcida avaricia.

Amar es provocar el dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura.

Amar es una sed, la de la llaga
que arde sin consumirse ni cerrarse,
y el hambre de una boca atormentada
que pide más y más y no se sacia.

Amar es una insólita lujuria
y una gula voraz, siempre desierta.

Pero amar es también cerrar los ojos,
dejar que el sueño invada nuestro cuerpo
como un río de olvido y de tinieblas,
y navegar sin rumbo, a la deriva:
porque amar es, al fin, una indolencia.


A partir de la Fundación Rockefeller, informándome sobre qué son en realidad, llegué a este poema de un mexicano que en 1935 disfrutó una beca de esta filantrópica organización para estudiar Arte Dramático en la Universidad de Yale, New Haven, Connecticut. Y me gusta, a pesar de la última estrofa.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿Y la clase media?

Escribe Andrés Trapiello en su Do fuir, que forma parte de su Salón de pasos perdidos:
TAN impuntual es el que llega cinco minutos antes como el que llega cinco minutos tarde. Los pobres y las gentes extracción humilde desacostumbrados a la vida social y a la etiqueta, siempre llegan con antelación a sus citas (siempre se les ve dos horas antes en la estación de trenes o en las bodas o en los entierros). En cambio es raro tropezarse con un nuevo rico que no llegue con retraso, y cierta ostentación vulgar, a todas las suyas. Esto pensaba mientras esperaba en el Pub de Santa Bárbara a X, que llegó veinticinco minutos tarde. Y estaba furioso no por él, sino por mi propio pasado, porque había llegado diez minutos antes.

Comparto totalmente su opinión (y he de decir que ya había pensado yo sobre el tema añadiendo un pequeño matiz: que la clase más media por lo general está habitada de puntuales stricto sensu). Sociología casera. ¡Qué bien escribe Trapiello!

martes, 10 de agosto de 2010

"Tu no eres negro, eres minoría étnica"...

Amanece, que no es poco. Jose Luis Cuerda, 1988. Me dijeron que esa película me iba a gustar, y no se equivocaron. Se rien de todo. ¡Qué sano! Cine made in España, se me hace raro. Hay gente que conoce partes de mi mejor que yo mismo. Después leo a Miguel Hernández. Y me fijo en algunos poemas. Es curioso lo que pasa con la poesía. Si te dejas ver leyendo a un poeta, la gente, al instante, da por hecho que te gusta.

"Cansado de odiar, te amo.

Cansado de amar, te odio".


"Entre las fatalidades

que somos tú y yo,

él ha sido la fatalidad más grande".


"Que me aconseje el mar

qué tengo que hacer:

si matar, si querer".


"El sol y la luna quieren

que nunca nos separemos.

Nunca. Pero el tiempo.

¿Y de qué está el tiempo hecho si no de soles y lunas?

Pero el tiempo... Nunca".


Y después leo Rayuela.

"¿Vos realmente sos un tipo culto o solamente la embocás?- Preguntó Oliveira con cierto asombro. -No te voy a decir que el cierco no me lleve mi tiempo -dijo Traveler- pero siempre queda un rato para abrocharse una estrella en la frente. Esta frase de la estrellla me sale siempre que hablo del circo por pura contaminación. ¿De dónde la habré sacado? ¿Vos tenés alguna idea, Talita?

-No -dijo Talita, probando la solidez del tablón-. Probablemente de alguna novela portorriqueña. Lo que más me molesta es que en el fondo yo sé dónde he leído eso.

-¿Algún clásico? -insinuó Oliveira.

-Ya no me acuerdo de qué trataba -dijo Traveler- pero era un libro inolvidable.

-Se nota- dijo Oliveira".


jueves, 8 de julio de 2010

Luis Cernuda, Peregrino.
-
¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia,
de su tierra, su casa y sus amigos.
Del amor que al regreso, fiel, le espere.
Mas, ¿tú?, ¿Volver? Regresar no piensas,
Sino seguir libre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que te aguarde, y sin Penélope.
Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada.
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.
-
Después de una noche con mi prima hablando de literatura y de una caminata matutina con mi abuela discutiendo sobre la Guerra Civil Española, me acordé de Luis Cernuda, de que se planteó volver. Toda una Odisea el volver a casa.

sábado, 19 de junio de 2010

Recusatio.

No me gusta hablar de escritores que acaban de morir sólo porque acaban de morir.

Poema á boca fechada, 1981

Não direi:
Que o silêncio me sufoca e amordaça.
Calado estou, calado ficarei,
Pois que a língua que falo é de outra raça.

Palavras consumidas se acumulam,
Se represam, cisterna de águas mortas,
Ácidas mágoas em limos transformadas,
Vaza de fundo em que há raízes tortas.

Não direi:
Que nem sequer o esforço de as dizer merecem,
Palavras que não digam quanto sei
Neste retiro em que me não conhecem.

Nem só lodos se arrastam, nem só lamas,
Nem só animais bóiam, mortos, medos,
Túrgidos frutos em cachos se entrelaçam
No negro poço de onde sobem dedos.

Só direi,
Crispadamente recolhido e mudo,
Que quem se cala quando me calei
Não poderá morrer sem dizer tudo.


Sara.
No diré:
que el silencio me sofoca y me amordaza.
Callado estoy, callado quedaré,
ya que la lengua que hablo es de otra raza.

Las palabras consumidas se acumulan,
se contienen, cisterna de aguas extinguidas,
penas ácidas en limos transformadas,
fondo vaciado con raíces torcidas.

No diré:
que ni siquiera el esfuerzo de decirlas merecen,
palabras que no digan lo que sé
en este retiro en que no me conocen.

Ni sólo lodos se arrastran, ni sólo limos,
ni sólo animales flotan, muertos, miedos,
turgentes frutos en racimos entretejidos,
en el negro pozo desde donde suben dedos.

Sólo diré,
crispadamente recogido y mudo,
que el que se calla cuando me callé
no podrá morir sin decirlo todo.


Mago


lunes, 3 de mayo de 2010

Recursos de Estilo...

Lunes. Primera hora. Las noticias eran relativamente buenas: el ilustre profesor especialista en nombres de ríos, al que le gusta mucho pescar, tras reiteradas disculpas y explicaciones (muy convincentes) nos pidió piedad, que no tuviésemos clase mañana y pasado. Accedimos como personas amables. Se añadió por ambas partes que recuperaríamos las clases. De hecho, tal es el ansia por traducir Medea que propusimos que una de las horas se recuperase de 11 a 12 ese mismo lunes. El pescador nos indicó en qué clase y allí nos encontramos a la hora establecida. Entró en clase, se paró observando el horario en el que los profesores tienen que firmar. Pretendía llamar nuestra atención y lo consiguió. No es difícil, sólo éramos cuatro en clase. Lo miramos con atención y nos explicó: "En este texto (el horario de los profesores) hay un recurso estilístico, una anticipatio, una prolepsis; el profesor que tiene que impartir la clase de las 14:00 ya ha firmado como si lo hubiera hecho"... Nos reimos, pero apenas tuvimos tiempo de asimilarlo antes de que comenzase una preciosa explicación sobre el intelectualismo moral socrático: en los versos 1078-1080 de la obra de Eurípides observamos cierto antisocratismo. Medea dice: "καί μανθάνω μὲν οἷα δρᾶν μέλλο κακά/θυμός δέ κρείσσων τῶν εμῶν βουλευμάτων...". "Sí, conozco los crímentes que voy a realizar, pero mi pasión es más poderosa que mis reflexiones"... Se observa una crítica hacia el intelectualismo moral de Sócrates: "ὀυδείς ἑκών αμαρτάνει": "nadie yerra voluntariamente" sino por ignorancia (y yo siempre me acuerdo del pueblo Nazi). También recupera este pensamiento San Agustín con su "nemo peccat sua sponte" que no necesita traducción. En cambio Ovidio hace que de nuevo Medea, en sus Metamorfosis reaccione contra el: "video meliora proboque, sed deteriora sequor": "veo lo mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor"...

sábado, 17 de abril de 2010

Demóstenes y Esquines...

Hace poco tuve un horrible examen de Literatura Griega. Me sorprendió mucho la oratoria. En especial la epidíctica del bueno de Gorgias, y, claro, la oratoria judicial de Demóstenes. De corona, XIX, 128:
"¿Qué parte te toca a tí, desperdicio, y a los tuyos, en la virtud; o qué discernimiento entre lo correcto y lo que no es tal; de dónde o de qué modo, que hayas merecido tal capacidad? ¿De qué te es lícito mencionar la educación? De los que en verdad la han alcanzado ni uno solo osaría expresar de si mismo nada semejante, más bien incluso se ruborizaría al oírlo decir a otro; pero a los que, como tú, privados de ella, por la estupidez la simulan, les queda como remanemennte no el pasar por tales sino molestar a los oyentes cada vez que hablan. Y aunque no tengo dudas sobre lo que he de decir acerca de ti y los tuyos, las tengo acerca de lo que he de mencionar en primer término. ¿Acaso diré que tu padre Tromes era esclavo en casa de Elpias el que enseñaba las letras al lado de Teseo, con gruesos grilletes y palo de horca al cuello? ¿O que tu madre, usando de las nupcias de mediodía en la cabaña al pie del héroe calamita, te crió a tí, hermosa escultura y eximio actor secundario? Pero todos saben esas cosas aunque yo no las diga. Pero ¿y si digo que el cómitre Fromión, el esclavo de Dión el frearrio, la apartó de esa honrosa actividad. Mas, por Zeus y los dioses, no me decido, no vaya a ser qu eal decir de ti lo que te cuadra, dé yo mismo la impresión de haber pronunciado expresiones que no me cuadran. Así que eso lo dejaré de lado y empezaré por las actuaciones de su propia vida. Pues no procedía de padres usuales, sino de los que el pueblo maldice. Ya que hace poco- ¿Hace poco digo?- ayer o anteayer se ha hecho a un tiempo ateniense y orador; y añadiendo un par de sílabas convirtió a su padre de Tromes, esclavo, en Atrometo, y a su madre, muy orgullosamente en Glaucotea, a la que todos saben que se la llamaba Empusa, apodo adquirido, sin duda, por hacerlo y experimentarlo todo."

La praeteritio o paralepsis se ha convertido en mi recurso preferido, pues constantemente los oradores, como Demóstenes, se olvidan de concretarlo. Consiste en una declaración expresa de la voluntad de no tratar un objeto o tema mencionado. Demóstenes crea para Esquines un ethos, digamos, contundente. Y ganó la votación y consiguió expulsar y alejar de la vida publica a su adversario, quien fue exiliado al conseguir tan sólo una quinta parte de los votos.

martes, 16 de marzo de 2010

Proyecto de literatura comparada...

Este es un "trabajo" que hice en Octubre de 09 sobre el VIH.


El amor en tiempos de sida

UNA APROXIMACIÓN AL PAPEL DEL AMOR DESDE EL ARTE.


Fuentes:

1 Cyril Collard, Les Nuits fauces: Película, estrenada el 21 Octubre del 1992, Traducción: Las noches salvajes.

2 Leonard Cohen: Everybody Knows. Canción, aparece en el álbum “I’m Your Man”, publicado en 1988. La escribió el propio Leonard Cohen en colaboración con Sharon Robinson. Existen diversas traducciones en la red: Ejemplo.

3 Dennis Arthur Dames: HIV, AIDS poem: poema. No hemos encontrado traducción castellana disponible. Se puede consultar el original en la web: Island Poetry Domain.

4 Carlos Medina Viglielm: Sida (O El amor condenado). Escultura realizada en hierro y madera de curupay (altura: 80 cm.). Obra propiedad de Proyecto Cultural Sur (Brasil).

Las obras:

1 Un fragmento bastante significativo de la película de Collard lo podemos encontrar en youtube.

2 En este punto presentamos un extracto de la interpretación de Everybody Knows que Leonard Cohen realiza en concierto que ofreció en Vigo el 14 de Agosto de 2009. Destacamos con respecto a la relación entre el Amor y el VIH lo siguiente [traducido del inglés]:


Y todo el mundo sabe...

Y todo el mundo sabe que la Plaga está llegando,

todo el mundo sabe que está avanzando rápido.

Todo el mundo sabe que la desnudez del hombre y

la mujer son solo un brillante artefacto del pasado.

Todo el mundo sabe que la escena es muerte,

pero allí va a estar a un metro de su cama

que revelará... lo que todo el mundo sabe.

Y todo el mundo sabe que están en problemas,

todo el mundo sabe lo que han estado atravesando”.

...


3 Aquí ofrecemos el poema de Dennis Arthur Dames íntegro y en versión original:

AIDS is here
AIDS is there
AIDS is everywhere!

Ignorance increases the spread
as HIV shows its dreadful head
Infidelity is a cause
as HIV spreads its deadly paws

Condoms continue to leak
as HIV shows no peak
Education is the key
Promiscuity shouldn't be

AIDS don't play…
take heed if you may”

4 Por último, la escultura de Carlos Medina Viglielm, tomada de su propia web.

¿Cómo podríamos abordar el estudio comparativo de las obras?

El título elegido para nuestro hipotético trabajo -si es lícito denominarlo de este modo-, que parafrasea una célebre novela de García Márquez1, nos muestra el vínculo que hemos observado entre todas las obras: el amor. Está presente en ellas, así mismo el tema de trabajo propuesto: el Sida. Cada una de las obras elegidas se aproxima al amor de distinta manera, idiosincrásicamente. Para la confección y desarrollo del ensayo académico queremos dejar claro que nos parece muy juicioso aquello a lo que aludía Cortázar2 afirmando que: “si hablamos de amor hablamos de sexualidad. Al revés ya no tanto”, es decir, nos parece que la sexualidad y no sólo “el sexo” estaría, por tanto, presente en las obras, como una categoría paralela -acaso equivalente- a la del “amor”. Podríamos englobarlos, para nuestro objeto, en un todo.

En la primera de nuestras obras, Les nuits fauves, observamos que Collard bosqueja la aparente paradoja de que el propio virus, el contagio del VIH, podría enseñar a amar. Les nuits fauves es una película autobiográfica en gran medida, lo que se confirma por el hecho de que Cyril Collard muriese poco después del estreno3 de la misma enfermedad.

Sus diálogos son realmente directos. Es como si el director supiese que no cuenta con demasiado tiempo. El personaje de Collard trata de aferrarse a la vida, intentando exprimirla al máximo en un desmedido proceso de autonegación. En un principio no asume su enfermedad, lo que le llevará a comportarse a ojos del espectador de manera inmoral. Es justo en este punto donde radica su inmensa honestidad. Collard en ningún momento se justifica, y plantea una problemática real sin adornos, con crudeza y realismo.

Resulta admirable el intenso periplo de aceptación de la enfermedad. La película capta los seísmos emocionales y delirantes que ésta provoca en él. Su experiencia frente al virus comienza de forma escabrosa: al regresar de un viaje a Marruecos, de repente, le comunican que es seropositivo. Al principio, como decíamos, su reacción consiste en vivir al límite, sin más. En esa dinámica, desestima tomar precauciones para evitar el contagio de otras personas, y mantiene relaciones (además de con algunos hombres, pues es bisexual) con una joven de 17 años, Laura, a quien no advierte en ningún momento de su enfermedad. Al contemplar tal situación, un amigo le aconseja sincerarse con Laura y comunicarle abiertamente de su problema, ante lo que el protagonista se niega, alegando que a ella no le va a pasar nada. El amigo cita a San Pablo: "Para los seres puros, todo es puro".

Todas las acciones de Jean confirman su manera de negar la enfermedad, su incapacidad para asumirla: "No me cabe en la cabeza que eso forme parte de mí, no puedo asumirlo", dice textualmente. Finalmente, se lo confiesa a Laura, quien lo rechaza al sentirse engañada, distanciándose de él tan sólo por un breve lapso temporal, pues su amor-obsesión puede más, y acaban reencontrándose. En este punto, ella lo tranquiliza ante la posibilidad de estar contagiada, y es ya Jean, cada vez más consciente de la evolución de su propia enfermedad (comienzan los primeros brotes en la piel, visitas al médico), quien empieza a preocuparse. Laura no puede aceptar la situación, como demuestran sus palabras: "Quiero que me ayudes a dejarte, a no pensar en ti, a olvidarte de una vez. No quiero que nos separemos, pero dime cómo. Si ya no hay amor, creo que voy a quedarme con mis recuerdos".
Demasiado fácil de decidir pero complejo el asumirlo.

Al borde casi de la locura, ingresa en una clínica de reposo. Llegados a este punto, sería interesante una comparación con el film de Kazan Esplendor en la Hierba4. "Estoy vivo, el mundo no es sólo algo que esté ahí fuera, pertenezco a él, estoy en él. Puede que me mate el SIDA pero ya no es mi vida. Yo estoy en la VIDA". El protagonista afronta su enfermedad y es capaz, sólo así, de amar. Parece, por lo tanto, que el Sida es quien enseña a amar a Collard. La enfermedad comienza ejerciendo una influencia negativa en el amor de Collard, que contrasta con la visión más positiva de sus postrimerías.

La película, por tanto, conformaría una visión muy alentadora, que, como veremos, contrasta en grado sumo con la siguiente obra que trataremos: Everybody Knows. En la canción del poeta y cantautor Leonard Cohen se distingue un tono más pesimista en cuanto a la sociedad en general (si observamos la canción en su totalidad) y en cuanto al virus del Sida y a su relación con el amor de pareja en particular. Cohen alude a la enfermedad denominándola “Plaga”. Nos reitera que llega con rapidez y que su avance es inminente; descripción con la cual nos anuncia el nivel de condicionamiento que la enfermedad podrá ejercer tanto sobre el amor como sobre la experiencia sexual.

De hecho, Cohen llega a afirmar que las relaciones entre un hombre y una mujer (seguramente aluda a personas concretas en la canción, de ahí su problemático “baby”) son cosas pretéritas, y que no podrán ya tener lugar: “todo el mundo sabe que la desnudez del hombre y la mujer son solo un brillante artefacto del pasado”. Quizás pueda hacer referencia a la extinción de esos seres concretos de los que hablábamos, al hecho de verse privados de la capacidad de generar descendencia cuando afirma: “todo el mundo sabe que la escena es muerte, pero allí va a estar a un metro de su cama”. Podemos decir que el contagio del Sida para Cohen conlleva el fin de las relaciones ocasionales, y que, por extensión, acarrea el ocaso del amor.

En la tercera de las obras escogidas, el poema de Dennis Arthur Dames titulado HIV, AIDS POEM, tenemos un acercamiento moral al tema de nuestro trabajo. Parece, por el “if you may” del último verso que quien ocupa la primera persona del poema está infectado, o podríamos pensar que nos está advirtiendo simplemente del peligro que supone la enfermedad para aquellos sujetos que presentes tendencia hacia la promiscuidad. Quizás esta visión sea un tanto personal y tendenciosa, pero la realidad es que este hecho resulta indiferente para nuestro propósito. Simplemente debemos observar que Dames alude a que el amor y la sexualidad, que en el poema toman la forma “Promiscuity” de “Condoms” y de “Infidelity”, contribuyen, de forma nefasta, a la proliferación y al avance del VIH.

El autor, para luchar contra el incremento del contagio de la enfermedad, pretende luchar también contra lo que podríamos llamar el “amor ignorante”, contra el amor sin educación. Ésta se nos manifiesta, pues, como un necesario instrumento para combatir la pandemia, a la vez de cómo un elemento sustancial en todo amor que se precie de ser verdadero.

Por último, en nuestra obra escultórica, tenemos al amor como protagonista absoluto: el amor es la Víctima de la Enfermedad, es el paciente del Sida. La obra de Carlos Medina Viglielm presenta una boca sensual y dispuesta para un beso, rodeada y envuelta en unas rejas que no hacen más que, como el título de la obra del escultor uruguayo indica, condenar el amor al olvido. Es muy posible que el autor quiera hacer alusión con esta visón tan sacrificada del amor al hecho de que cualquier persona afectada del VIH está casi castigada- recordemos Les nuites fauves-, condenada, a la ausencia de pasión amorosa. Los materiales, la madera de curupay y sobre todo el hierro, frío e inapelable, unidos al tono grisáceo de la obra, vuelven a mostrarnos la crueldad a la que el amor es sometido cuando el Sida irrumpe en la vida de un amante.

Como conclusión podríamos argumentar que las cuatro obras se aproximan a nuestro objeto de estudio a través del papel simbólico que ejerce el Sida en los sujetos de las obras (película y escultura) o en el propio amor en general. Polarizando las visiones en cierto modo, podríamos afirmar que si en la película de Collard el Sida ejerce de docente, en la escultura de Viglielm la enfermedad toma aspecto de carcelero, de opresor. Podríamos, a su vez, establecer una visión maniquea entre las obras restantes, ya que en el poema el amor ignorante y sin educación sería la causa del Sida, y en la canción de Cohen es, por momentos, justo a la inversa ya que se nos presenta al amor, con cierta dosis de nostalgia, como cosa del pasado, como algo que, debido al peligro del VIH, no tendrá cabida en un futuro.



1 El amor en tiempos de Cólera, Gabriel García Márquez

2 Rayuela, Julio Cortázar, Capítulo 27

3 Cyril Collard falleció tres días después de recibir cuatro premios Cesar (incluyendo el de mejor película) en la edición de 1992.

4 Quizás esté evocando Collard a Esplendor en la hierba. Recordamos el célebre poema que se recita en la obra de Elia Kazan: Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello, que me deslumbraba. Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no hay que afligirse. Porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo... En este poema se alude también al recuerdo, y Natalie Wood, la protagonista del film de Kazan, ingresa, igual que Collard en una clínica psiquiátrica “víctima del amor”.

lunes, 15 de marzo de 2010

De la literatura comparada en la USC...

No una amiga, sino varias, me habían recomendado escoger esta asignatura optativa: Introducción a la Literatura Comparada. Lo hice con ilusión (quizás haya visto demasiadas series o películas estadounidenses en las que los alumnos acababan interactuando de más con la figura docente). Desde entonces todo han sido obstáculos. El profesor que la iba a impartir (según marcaba el programa durante el verano) se tomó un año sabático, o eso creo, y la asignatura le fue asignada a otra profesora: su compañera de despacho. Todo fue sobre ruedas los primeros días. En teoría la asignatura se planteaba del siguiente modo: tendríamos una hora de clases prácticas a la semana en la que se nos hablaría desde una perspectiva tematológica del mito de Fausto (impartida por un becario experto en el tema: un tío simpático). Y, con mucha gracia, no se nos mencionó en cambio la posibilidad de ser evaluados en esta parte de la asignatura, por lo que la gente comenzó a faltar a estas clases con mucha naturalidad. Quizás a tal carencia de auditorio pudo ayudar el vocabulario a medio camino entre la comicidad y la pedantería del profesor, quien se empeñaba en intentar cada día una formula mágica distinta para lo que llamaríamos una clase-magistral, aunque a decir verdad nunca acabó por encontrar la mezcla exacta. Esto en cuanto a la parte práctica. Después tendríamos dos horas teóricas con la profesora titular. De esta parte se nos evaluaría con un examen escrito a mediados de Diciembre. Y finalmente, según el programa de la asignatura:
"Los alumnos deberán realizar de manera obligatoria un trabajo que entregarán por escrito a finales de enero. A extensión máxima será de 10 páginas. La elección del tema del trabajo necesitará de la supervisión del profesor de la materia. La calificación del trabajo constituirá un 50% de la calificación total".
Está bastante claro ¿no? Bien, como siempre ocurre en estos casos, no vamos a ser ilusos ni a pecar de ignorantes, los profesores nos proponen una serie de trabajos que los alumnos debemos ir realizando con una regularidad de dos semanas, o bien para entregar, o bien para exponer en clase. Nunca tuvimos muy claro cómo influirían los trabajos en nuestra nota, aunque evidentemente creímos que los mismos estaban destinados a ser ese tanto por ciento que se destina a la participación en clase o a la simple asistencia. En el programa versan así, lo cual parecía justo:
"Se tendrá en cuenta la asistencia y participación en el desarrollo del curso (50% de la evaluación total) mediante la realización de lecturas, presentaciones orales/escritas, debates, recensiones, etc".

El primero de ellos era sobre el V.I.H. Y la profesora propuso lo siguiente:

"Busque catro obras de calquera disciplina, (cinematograficas, fotográficas, televisivas, etc.) que aborden o tema da Sida. Corpus: Citaranse as obras por autor/a, darase o título orixinal da obra, mencionarase se existe tradución da mesma e o ano de publicación. Exemplos: Facilitarase un fragmento demostrativo de cada unha das obras. Se os fragmentos son de videos ou clips poderá recurrirse a Youtube, Myspace… proporcionando o enlace. Comentario: Explicarase como se levaría a cabo un traballo comparatista entre as obras. Para iso, non é necesario ler os textos completos, pero sí ter unha idea xeral do conxunto da obra do que se extraen os fragmentos, mediante as pesquisas que o alumn/a considere oportunas. É importante sinalar o papel simbólico da sida, se o hai".

Al margen de la última apreciación, realmente importante para el desarrollo del trabajo, está claro que como no teníamos demasiado tiempo (tan sólo un fin de semana) iba a resultar imposible leer el conjunto de obras y si se diese el caso, ver películas o incluso arte. Publiqué en el blog mi trabajo, en el que no pude leer los libros enteros, ni ver las películas en su totalidad, y, por lo tanto, tomé cosas de internet. ¿Cómo se hace un resumen del contenido de una película, es decir, cómo se consigue una "idea general del conjunto de la obra de la que se extraen los fragmentos" sin hechar mano de internet? Me sorprendió mucho que la profesora me censurase que yo hubiese recurrido a la red para elaborar un resumen de la película que escogí para el trabajo. Y sobre todo cuando ella es una de las defensoras de las nuevas tecnologías y de la "pizarra mágica", aunque después, en realidad, no tenga ni idea de cómo utilizarla. Pero no sé de qué me quejo, y creo que me estoy pasando un poco: que una profesora no me haya aportado ni lo más minimo a mi formación, que me haya tratado como a un niño, que haya sido injusta en un par de notas, que nos haya mentido con respecto al examen de la parte práctica de un modo descarado, acusandonos de holgazanería en el momento en el que protestamos tímidamente debido a su novedoso sistema de evaluar, todo esto, no quiere decir que después, en su horario de tutorias y también durante las clases, fuese una persona encantadora, muy amable y atenta. Lo cual está muy bien, aunque no sea, al menos para mí, lo más importante en una profesora. Además todo lo agradable que fue durante el curso se le olvidó cuando decidió escribirnos que era curioso que "siempre hubiese problemas en la misma etapa del año" (se refería a febrero, temporada de examenes, cuando ella y su compañero, sin habérnoslo comunicado desde el inicio del curso decidieron establecer un complicado examen de la mencionada parte práctica de la asignatura). Con respecto al becario, y como ya dije con anterioridad, parecía una persona interesante y ácida, y con el que, al menos, se aprendía mucho vocabulario y sus clases servían de algo. El proyecto final, al que se le suponía un 50% de la nota total, acabo por (que suele ser lo más importante de la asignatura y donde demuestras todo lo que aprendiste a lo largo del curso) contar algo así como la 1/5 parte de un 66%. Prefiero no saberlo exactamente. Debo decir, asimismo, que no es que yo haya trabajado (al menos este año) demasiado en este proyecto: me explico. En primero de carrera, hice un elaboré un trabajo sobre La Tempestad de Shakespeare para la asignatura de Teoría de la Literatura que yo remodelé un poco para entregarselo a esta profesora, aunque esa no fuese mi idea inicial. Fui a una tutoría (después de haberle propuesto hacer un trabajo sobre Catulo) y me dijo literalmente "¿pero no estás un poco aburrido de lo Clásico?". Ante todo lo que implica la pregunta decidí hacer oídos sordos y presentarle una nueva versión del trabajo que años antes había entregado a su compañero de despacho sobre Shakespeare (al que parece no considerar muy clásico). No podía pasar nada: mi trabajo aunque no "inédito" , sí era original. Y así fue. Durante días recé y recé, cargado de ira yámbica, para que mi calificación en ese trabajo fuese baja, y de ese modo gozar de una vía libre para recriminar que su compañero de despacho me había puesto un redondo diez en ese "proyecto" pero ni siquiera eso me salió bien. La profesora me puso un 9,5 sobre 5 (sic), supongo que se equivocó; y sólo me advirtió que en el futuro ampliase la bibliografía. Ahora bien, la gota que colmó el vaso no fue esta, sino una exposición que tuvimos que hacer para hablar del gran concepto abstracto del Multiculturalismo. La exposición consistía en un trabajo de grupo sobre un autor que tratase el tema: mi grupo lo formábamos 4 personas de 3 titulaciones distintas (atención a los problemas de horarios que tuvimos). Fuimos los primeros en exponer y la verdad, todos dijeron que lo habíamos hecho realmente bien. Toda la clase, o al menos la mayor parte, parecía entusiasmada al reirse, con nosotros, muy a menudo a lo largo de la exposición. Ahora bien, de ningún modo fuimos la mejor nota. Y no es porque nuestra ponencia en grupo haya sido vana, poco profunda, o mal estructurada. Esto se debe, supongo, a que no nos sentábamos en primera fila y a que hicimos reir a la gente y pasar un rato agradable. Se nos otorgó un 8.5, que no está mal, aunque si lo comparas con el ridículo, porque no hay otra palabra, 9 que tuvieron otros grupos... te deja muy mal sabor de boca. Recuerdo una exposición sobre García Márquez (que no es que odie a ese genealogista, pero casi) que llevaban a cabo unos chicos que se suelen sentar en primera fila. Comenzaron, un chico en concreto, con una barroca y pedante introducción (improvisada, por cierto), que duró más que el resto de la exposición. Eran cinco personas e iban hablando de uno en uno, sin apenas comunicación entre ellos. Eso sí, hay que decir que una de ellas tiene una gran capacidad para exponer y quizás sí se mereciese el nueve, ya que fue quien más o menos, a los que todavía no nos habíamos dormido, nos supo explicar el quid de la exposición. El resto de los miembros resultaron un desbarajuste total: si bien una de las chicas tenía disculpa, pues no paraba de toser, en las otras dos resultaba diáfano que habían trabajado poco o muy poco. La exposicón, en líneas generales y salvando a la chica de la voz clara y el ritmo agradable y pausado, fue un desastre (y no soy el único que opina así). Uno de los componentes de ese grupo llegó a confesarme, resignada, días después, que le había parecido mucho mejor nuestro trabajo y que su exposición había sido un muy sobria. Y a pesar de esto, en el fondo, me daba lo mismo qué nota recibiese este grupo, claro, hasta que me enteré que se habían otorgado notas individuales en una exposición en grupo. Mientras en nuestro grupo había un común e injusto 8.5. Los componentes del otro grupo tenían un 9 dos personas (el de la introducción de media hora y la chica locuaz) y un 7 el resto. ¿Por qué en un trabajo de grupo se ponen notas individuales? Se puede pensar que se debe a que unos trabajaron más que otros, claro está. Pero ¿sólo en este grupo? Incluso en mi grupo, en el que todos aportamos algo, unos trabajamos más que otros. A mí me parece MUY injusto.

Pero he aprendido. En primer lugar no volveré a escoger una asignatura de este tipo y en segundo lugar, si lo hiciese tendría en cuenta lo que alguno de mis compañeros hacía:


A mi me falta nota en esta asignatura pero a otros les falta talante. Pero no todo es negativo. Había gente que parecía interesante, incluso en la primera fila. Las erasmus, de hecho, eran la mayoría muy simpáticas.

Y, hablando claro, lo que más me molestó de esta asignatura fue darme cuenta de que la equivalencia que hacen muchos de mis rancios (y buenos) profesores resultó ser, en el caso concreto de esta profesora, perfecta:

Teoría de la Literatura+ Literatura Comparada = Arte Contemporaneo

martes, 26 de enero de 2010

¿Traductor mojigato?

A A. Medina no lo conocía, pero lo descubrí cuando me fijé en la traducción de las obras de Eurípides de Gredos junto a J.A. López Férez y a J. L. Calvo. Continuamos en clase de textos griegos con Medea. El último de los grandes trágicos es soberbio, para mí lo mejor que, de momento, traduje del Griego Clásico. No es la primera vez que me paso entera una tarde con unos treinta o cuarenta versos suyos. ¡Qué capacidad para el diálogo! Si Eurípides viviese hoy en día, creo que sería guionista en Hollywood o quién sabe, ¿director de cine? Seguro que entre los versos 569 o 570 habría escenificado una microscópica escena de cama, o haría referencia a ella, al menos. "ὸρθουμένης εὺνές" escribe. Los tres importantes filólogos nos proponen para esta frase en negrita:

"Pero las mujeres llegáis al extremo de que, mientras va bien vuestro matrimonio, creeis que lo tenéis todo, pero en el caso de que una desgracia lo alcance, lo más provechoso y lo más bello lo consideráis como lo más hostil. Los hombres deberían engendrar hijos de alguna otra manera y no tendría que existir la raza femenina: así no habría mal alguno para los hombres".

Me decidí a ofrecer la traducción del contexto de la frase por lo impactante e impertinente de su contenido. La frase de nuestro profesor fue algo así como que este texto habría que enviarselo por carta a Bibiana, la socialista. Pero lo que pretendía resaltar es otra cosa: la aparición de la palabra matrimonio y el circunloquio que supone "ir bien" con respecto al significado de ὸρθουμένης. Yo propondría otra cosa: "mientras os va bien en la cama". Y, en realidad, eso no recoge del todo el significado del verbo ορθόω: levantar, erguir, alzar, erigir, (y en pasiva) enderezarse, levantarse... En realidad no sé como traducirlo para que se reflejentodos los matices, en cambio, creo que entiendo plenamente el sentido que le quiere dar el bueno de Eurípides...

jueves, 14 de enero de 2010

De románticos y literatura con otras artes

Algo que sí me gusta del movimiento romántico es que volvió a cuestionárselo casi todo, en especial todo lo que se refiere a la unidad del arte, vamos, de las artes. Ejemplo: Wagner, y su melodía infinita: el hijo pródigo de una época. Creo que esta idea la tomé de un manual de Literatura comparada: Introducción a la Literatura Comparada, de Armando Gnisci. Un párrafo que me sorprendió, en cambio, no tan gratamente es el siguiente:
"Las relaciones entre literatura y cine son, tal vez, incluso más complejas que las que se dan entre literatura y música y, en cierto aspecto, hasta más estrechas. En efecto, mientras por un lado está la música instrumental, un tipo de música que existe ya de por sí, un acto de escritura (el guión) precede siempre a cualquier película, también las que no se remontan a una obra literaria. Por otra parte, cualquier tipo de relación cine-literatura es más indirecto: a diferencia de la música, para el cine no es posible apoderarse sic et simpliciter de un texto literario, es necesario siempre que el guión lleve a cabo una actividad compleja de intermediación y de traducción para pasar de las palabras a las imágenes, a la acción, a los tiempos y ritmos del montaje".

No creo que para la música se más fácil "apoderarse de un texto literario"; si para el cine están las imágenes, la acción, o los tiempos y ritmos del montaje, de la parte musical se encuentran los instrumentos, el compás, las notas, las claves, el ritmo, y la no posibilildad del lenguaje hablado. No me parece que las relaciones entre cine y literatura sean más complejas.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Romanticos


El otro día estaba leyendo sobre el Romanticismo, me puse a pensar y me di cuenta de que es uno de esos movimientos que suelen fascinarte con 15 años pero que más tarde, cuando te apasionas y lees con detalle algo más que sus críticas hacia ideas o estilos anteriores, es cuando descubres la escasa base que tienen sus pretensiones de ser trágicos y reparas en que únicamente pueden resultar cómicos: para mí un ejemplo similar podría ser el nacionalismo. Cualquier tipo, claro. Esto no es ningún descubrimiento: nacionalismo y romanticismo suelen ir de la mano. Vienen a corroborar mis palabras la sensibilidad, el idealismo más extremo, y el asentamiento de naciones como Alemania, Italia, o Grecia: recordemos la lucha contra los turcos, en la que Byron participa etc.

Su muerte suele ser especial:
  • Tuberculosis, Keats Schiller,
  • Edad temprana Keats a los 26 y Byron menos de 30, Espronceda y Shelley.
  • Suicidio: Larra, Nerval, Cleys.
  • En duelo Rushkin.
  • Locura : Hölderlin.
  • Exilio Stendhal.
  • Drogas y alcohol Hoffmann y Coleridge.

Su voluntad es romper con el sistema racional, con los conceptos básicos del neoclasicismo: con la razón natural. Aportan el mundo onírico y profético. Su arquetipo de hombre podría ser Fausto. Rompen con el absolutismo del mundo neoclásico, con el criterio de la razón, con las reglas literarias donde habrá gran predominio de lo popular y donde predominarán los valores nacionales sobre los universales. Se produce así el nacimiento de las naciones, al menos occidentales. Todo ello repercute en la búsqueda de la expresión literaria para expresar nuevas tendencias, el vocabulario popular se une a las obras. Se reivindica el cristianismo, le génie du christianisme de Chateaubriand, es decir, se vuelve la mirada a la Edad Media: Ivanhoe 1820. La Cultura Griega es sustituida por Shakespeare, Calderón y Dante. La Literatura es libre, sin reglas de unidad, sin decoro: el artista hace lo que quiere: el estudiante de Salamanca de Espronceda. No quieren un modelo universal de arte. En cada país hay un pensamiento distinto, incluso varios en cada país: positivismo de Comte frente al Darwinismo. Como sabemos existe una exaltación de la subjetividad: Werther de Goethe, un desmedido culto al Yo. Nace un gusto por lo misterioso, valor especial de lo no experimentado: Frankestein de Mary shelley y Notre dame de Paris, con el gran misterio Medieval de Quasimodo. En este sentido también podemos añadir que gustan de la Temática Exótica: el orientalismo se combina con lo popular. No podríamos olvidarnos del desmedido peso del sueño en la experiencia humana y de su interés por el mundo onírico: La vida es sueño de Calderón de la Barca. ¿Demasiado corazón? Irracionales...

lunes, 23 de noviembre de 2009

Filología, y no traducción.

Hace unas semanas, después de que el profesor de biolingüística nos deleitase con una preciosa explicación que versaba sobre un savant (persona cognitivamente nula en cualquier cosa excepto en un aspecto): el ejemplo era Christopher, de 29 años traduce (y en casos habla) danés, holandés, francés, español, alemán, finlandés, griego, italiano, hindi, noruego, polaco, portugués, ruso, sueco, turco y galés. Yo estaba sentado junto a una amiga de Filología Inglesa que me dijo: "Joder, ese tio es una vergüenza para cualquier filólogo". Yo le respondí al instante: "Mentira. Sería una vergüenza, como tú dices, sólo para un traductor". La chica me miró extrañada pero recapacitó y me ofreció la razón. Si los filólogos se basasen únicamente en la traducción ¿qué sería de Hispánicas o de Filoloxía Galega?

Muecas sórdidas.

Recuerdo que una vez le recomendé a una de las mejores amigas/personas que tengo el capítulo número uno de Rayuela: lo leyó, le gustó, y acabó, claro, leyendo el libro entero. Por aquel entonces no la vi en algún tiempo. Cuando nos reencontramos me dijo: "cada vez que me labo los dientes me acuerdo de ti. Explicación: el capítulo uno dice "convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico". El otro día sucedió lo contrario: me lavaba yo los dientes con otra amiga en el cuarto de baño de nuestro piso cuando me acordé de quien se acordaba de mí al asir la Colgate."Pero ella no estaría ahora en el puente, pensé". Y detrás de nostalgias vino una imagen un tanto insólita del ser humano: las muecas de la higiene bucal. Observé a mi amiga y a mi propia cara con ayuda del espejo durante nuestra buena costumbre. En ocasiones (apelando al sexto sentido) tenía miedo, las muecas me producían pánico. ¿Podríais imaginaros la faz de Jack Nicolson enjuagándose los dientes?

martes, 17 de noviembre de 2009

Multiculturalismo y Extraños en un tren

Este fin de semana tenía dos películas: Sólo un beso, del proletario Ken Loach y Extraños en un tren, de Alfred Hitchcock. Elegí, por extraño que parezca, en primer lugar la primera. Hay que restrasar los placeres... En Literatura Comparada estamos tratando el multiculturalismo y las relaciones entre Cine y Literatura. Por ello me gustó ver la romántica Sólo un beso, tan carente, en cambio, de ñoñerías. En ella se mezclan musulmanes devotos, matriomonios de conveniencia a larga distancia, enamoramientos, secreto, sexo: en definitiva Karim y su vida luchan con su deber. No sé a qué me recuerda, quizás a otra película.

Extraños en un tren, me decepcionó un poco. Aunque hablar de decepción en Hitchcock siempre es complejo. Pero en realidad, excepto la parte en la que el gran tenista Farley Granger y el asesino demente Robert Walker se encuentran en el tren,

la película aunque con grandes dosis de suspense y de un ritmo vertiginoso, no me enganchó como otras del director. La mejor de sus películas para mí, sigue siendo la Soga. Tras la primera escena que mencionábamos aparece Hitchcock en uno de sus tradicionales cameos portando y subiendo un chelo al tren.

Dicen de Hitchcock que cuando no rodaba su vida se centraba en comer y beber. Solía decir: "un martini muy seco es simplemente dos partes de ginebra con una rápida a una botella de vermut". Hasta que estrenó Pánico en escena no dejó de engordar. La vuelta a la actividad con Extraños en un tren detuvo sus ansias expansivas. La película no cuajó ni en taquilla ni en lo que refiere a lo dicho por los críticos. Pero a propósito de este hecho ya decía un tal Trauffaut que existen dos tipos de directores: "los que tienen en cuenta al público cuando piensan y realizan sus películas y los que prescinden de él". Para los primeros el cine sería un arte relacionado con el espectáculo y para los segundos una aventura individual. Se me antoja raro que la película no acabase de engancharme, puesto que es Chandler, el gran Raymond Chandler "Marlowe" quien configura el guión encerrándose a trabajar con una secretaria en su casa de La jolla, bastante alejado de Hollywood. Pero aquí tengo el por qué de mi extraño disgusto para con la película:

"A Hitchcock esta reclusión le puso nervioso. Tenía que ir hasta La Jolla para meter mano en la historia y allí enconcraba a un irritante e irritado Chandler. El británico, en sus magníficas charlas con Truffaut, confesó: la cosa no marchó bien entre nosotros. Estaba sentado a su lado buscando una idea y le decía: ¿por qué no hace esto? Y él me contestaba: Bueno, si usted encuentra las soluciones ¿para qué me necesita? A Chandler le sacaba de quicio la insistencia del director en que el guión se ajustara claramente a sus indicaciones visuales. En una carta a su editor británico, el escritor comento: Lo que más me divierte de Hitchcock es la forma en que dirige una película en su cabeza antes incluso de saber de qué va la historia. Posee una gran intuición respecto al ritmo narrativo y el tono y la presentación, pero no tanta respecto a lo que es el negocio del cine. Imagino que es por eso por lo que algunas de sus películas pierden lógica en un momento determinado y se convierten en una alocada sucesión de imágenes. A mitad de agosto, Chandler ya había entregado su borrador (en su final, Bruno Anthony, el psicópata, acaba en un manicomio forcejeando dentro de una camisa de fuerza). El director le pasó al guionista algunos cambios, contrató al equipo técnico y se fue a las pistas de tenis de Forest Hills a rodar imágenes de la eliminatoria de la Davis entre EEUU y Australia. A finales de septiembre Chandler presentó su segundo borrador. El británico se dio cuenta de que necesitaban otro escritor porque aquel guión noiba a ningún lado. Los dos se habían quejado, cada uno por su cuenta, sobre lo complicado de la elaboración de este segundo borrador. En resumen, Hitchcock no había hablado con Chandler en ningún momento. El supervisor de guiones de Warner Brothers, Finlay McDermind, el hombre que recibía los lamentos de las dos partes, sentía la misma sensación sobre Chandler que Algred Hitchcock: confusión. ¿Qué es lo que quería: tranquilidad o intromisiones? ¿Y adónde iba aquel relato? El 26 de septiembre Hitchcock tomó la decisión más lógica: se acabó Chandler. Llamaron a Czenzi Ormonde, una de las colaboradoras de Ben Hecht, extraordinario guionista, dramaturgo y escritor. Ormonde le dio toda la vuelta a la historia, ayudada por la productora Barbara Keon. Hecht también les hechó una mano, Alma Hitchcock, la mujer del director, participó como en innumerables ocasiones anteriores, en el retoque de los diálogos y las especificaciones de las secuencias con todas las indicaciones necesarias para el rodaje, y del libreto de Chandler no quedó casi nada en la gran pantalla.


Yo la titularía "el placer de asesinar". Me gustaría ver el guión de Chandler.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Una comedia rosa

La clave en la comedia es traspasar lo cotidiano: existe un gusto desmedido por lo que está fuera de lugar. No se escatima en críticas personales, ονομαστί, que alcanzarán a muchos ciudadanos conocidos de la ciudad. Por supuesto tenemos que hacer alusión a las constantes referencias políticas. Una mala decisión puede ser empleada como burla en la comedia.Visto lo cual, que se valoran los comportamientos individuales y de cargos políticos, sería lícito decir, con la boca pequeña, en bajito, y con mucha cautela, que no deja de tener cierto parecido, en ese sentido, con la prensa rosa de nuestros días, a pesar de que esta no haga ninguna gracia, por lo menos a mí (y en cambio, a veces la Comedia antigua, sí): lo inexplicable es que hayan transcurrido ya 2000 años.

En la comedia antigua se criticaba la homosexualidad (hoy en día el discurso políticamen correcto y nuestra legislación nos aseguran que no es criticable pero todavía, la homosexualidad, no se ha aceptado en el ámbito de nuestra cultura) y de vez en cuando, en este tipo de programas tan televisivos, emiten alguna que otra broma de esta índole (a veces incluso de mal gusto). En ambas se tratan normalmente historias del presente y se mezcla lo real con lo fantástico (montajes). El tema sexual, a secas, es evidente en ambos casos con constantes referencias concretas y explícitas (que si alguien se acuesta con el otro alguien...). Unido al último argumento podríamos mencionar las alusiones escatológicas de la comedia y la sensación de asco (abundante en mí, por lo menos) que provocan los programas prensa rosa, que muy a menudo combinan algún que otro video que hace que nuestra mente se bloquee e imagine de manera vertical y central el concepto griego de σκωρ, σκατοs, literalmente “excremento, mierda”. Por último aludir al hecho de que las parodias mitológicas no faltan en las comedias: ¿recordáis qué hacían esta clase de programas cuando murió el ser cuasi mitológico “Michael Jackson”? No querría que pensaseis que mi concepción de la Comedia Antigua es errónea. Sé situar, más o menos, tanto su calidad como su cometido: la risa, aunque quizás no sea este su único propósito. Lo ejemplifico con los maravillosos juegos de palabras y la formación de vocablos nuevos: Aristófanes, sabedor de su valía, creaba palabras propias muy jugosas y realizaba paronomasias, dobles sentidos, todo ello siendo consciente en todo momento de lo que hacía. ¿Qué ocurre en la prensa rosa? Que tienen que recurrir a publicistas para que creen monumentos lingüísticos que enganchen del tipo “El programa de Ana Rosa” (nótese que lo incluyo en “prensa rosa”),“¿Donde estás corazón?” o el legendario, "Corazón, Corazón" (que este es muy serio, ¿eh?)

Agradecimientos: al gran comediógrafo Aristófanes, por ayudarme a disparar mis absurdos vituperios apuntando a la prensa rosa.