La fortuna no te ha concedido que quedes libre de los más graves duelos, ni siquiera ha hecho una excepción con tu nacimiento: perdiste a tu madre justo cuando naciste, mejor dicho, mientras nacías, y en cierta manera, fuiste abandonada a la vida. Creciste bajo una madrastra a la que, gracias sin duda a tu obediencia y cariño, igual al que puede concebirse en una hija, obligaste a transformarse en madre, pero para cualquiera supone mucho una madrastra aunque sea buena. Perdiste a mi tío, hombre encantador, extraordinario, lleno de energía, cuando estabas esperando su llegada; y para que la fortuna no aligerase su crueldad con intervalos, al cabo de menos de treinta días, acompañaste los restos de tu amadísimo esposo, del que habías tenido tres hijos. Cuando todavía estabas de luto se te anunció la tragedia, en ausencia por cierto de todos tus hijos, como si a propósito se acumulasen todos los males en ese momento para que no hubiese donde tu dolor pudiera apoyarse. Paso por alto tantos peligros, tantos miedos; lanzándolos sobre ti sin tregua los soportaste: uno tras otro en el mismo regazo del que habías dejado marchar tres nietos, recogiste las cenizas de tres nietos; aún no habían pasado veinte días desde que habías enterrado a mi hijo, muerto en tus brazos, cubierto de besos, y escuchaste la noticia de que yo había sido desterrado; te faltaba todavía eso: llorar a los vivos.
lunes, 9 de mayo de 2011
El estoicismo, la filosofía del yo.
domingo, 20 de febrero de 2011
Cernuda y J.R.J.
Respecto a Valle-Inclán o Juan Ramón Jiménez diría que parecían tan atentos a sus propias palabras que no les quedaba tiempo para escuchar las ajenas, si no recordara que Machado, aunque hablaba poco, aún escuchaba menos.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Sobre el amor.
martes, 8 de febrero de 2011
Diálogo
martes, 1 de febrero de 2011
Xavier Villaurrutia
AMOR CONDUSSE NOI AD UNA MORTE
miércoles, 15 de diciembre de 2010
¿Y la clase media?
martes, 10 de agosto de 2010
"Tu no eres negro, eres minoría étnica"...
Amanece, que no es poco. Jose Luis Cuerda, 1988. Me dijeron que esa película me iba a gustar, y no se equivocaron. Se rien de todo. ¡Qué sano! Cine made in España, se me hace raro. Hay gente que conoce partes de mi mejor que yo mismo. Después leo a Miguel Hernández. Y me fijo en algunos poemas. Es curioso lo que pasa con la poesía. Si te dejas ver leyendo a un poeta, la gente, al instante, da por hecho que te gusta.
"Cansado de odiar, te amo.
Cansado de amar, te odio".
"Entre las fatalidades
que somos tú y yo,
él ha sido la fatalidad más grande".
"Que me aconseje el mar
qué tengo que hacer:
si matar, si querer".
"El sol y la luna quieren
que nunca nos separemos.
Nunca. Pero el tiempo.
¿Y de qué está el tiempo hecho si no de soles y lunas?
Pero el tiempo... Nunca".
Y después leo Rayuela.
"¿Vos realmente sos un tipo culto o solamente la embocás?- Preguntó Oliveira con cierto asombro. -No te voy a decir que el cierco no me lleve mi tiempo -dijo Traveler- pero siempre queda un rato para abrocharse una estrella en la frente. Esta frase de la estrellla me sale siempre que hablo del circo por pura contaminación. ¿De dónde la habré sacado? ¿Vos tenés alguna idea, Talita?
-No -dijo Talita, probando la solidez del tablón-. Probablemente de alguna novela portorriqueña. Lo que más me molesta es que en el fondo yo sé dónde he leído eso.
-¿Algún clásico? -insinuó Oliveira.
-Ya no me acuerdo de qué trataba -dijo Traveler- pero era un libro inolvidable.
-Se nota- dijo Oliveira".
jueves, 8 de julio de 2010
sábado, 19 de junio de 2010
Recusatio.
| Não direi: Que o silêncio me sufoca e amordaça. Calado estou, calado ficarei, Pois que a língua que falo é de outra raça. Palavras consumidas se acumulam, Se represam, cisterna de águas mortas, Ácidas mágoas em limos transformadas, Vaza de fundo em que há raízes tortas. Não direi: Que nem sequer o esforço de as dizer merecem, Palavras que não digam quanto sei Neste retiro em que me não conhecem. Nem só lodos se arrastam, nem só lamas, Nem só animais bóiam, mortos, medos, Túrgidos frutos em cachos se entrelaçam No negro poço de onde sobem dedos. Só direi, Crispadamente recolhido e mudo, Que quem se cala quando me calei Não poderá morrer sem dizer tudo. Sara. | No diré: que el silencio me sofoca y me amordaza. Callado estoy, callado quedaré, ya que la lengua que hablo es de otra raza. Las palabras consumidas se acumulan, se contienen, cisterna de aguas extinguidas, penas ácidas en limos transformadas, fondo vaciado con raíces torcidas. No diré: que ni siquiera el esfuerzo de decirlas merecen, palabras que no digan lo que sé en este retiro en que no me conocen. Ni sólo lodos se arrastran, ni sólo limos, ni sólo animales flotan, muertos, miedos, turgentes frutos en racimos entretejidos, en el negro pozo desde donde suben dedos. Sólo diré, crispadamente recogido y mudo, que el que se calla cuando me callé no podrá morir sin decirlo todo. Mago |
lunes, 3 de mayo de 2010
Recursos de Estilo...
sábado, 17 de abril de 2010
Demóstenes y Esquines...
"¿Qué parte te toca a tí, desperdicio, y a los tuyos, en la virtud; o qué discernimiento entre lo correcto y lo que no es tal; de dónde o de qué modo, que hayas merecido tal capacidad? ¿De qué te es lícito mencionar la educación? De los que en verdad la han alcanzado ni uno solo osaría expresar de si mismo nada semejante, más bien incluso se ruborizaría al oírlo decir a otro; pero a los que, como tú, privados de ella, por la estupidez la simulan, les queda como remanemennte no el pasar por tales sino molestar a los oyentes cada vez que hablan. Y aunque no tengo dudas sobre lo que he de decir acerca de ti y los tuyos, las tengo acerca de lo que he de mencionar en primer término. ¿Acaso diré que tu padre Tromes era esclavo en casa de Elpias el que enseñaba las letras al lado de Teseo, con gruesos grilletes y palo de horca al cuello? ¿O que tu madre, usando de las nupcias de mediodía en la cabaña al pie del héroe calamita, te crió a tí, hermosa escultura y eximio actor secundario? Pero todos saben esas cosas aunque yo no las diga. Pero ¿y si digo que el cómitre Fromión, el esclavo de Dión el frearrio, la apartó de esa honrosa actividad. Mas, por Zeus y los dioses, no me decido, no vaya a ser qu eal decir de ti lo que te cuadra, dé yo mismo la impresión de haber pronunciado expresiones que no me cuadran. Así que eso lo dejaré de lado y empezaré por las actuaciones de su propia vida. Pues no procedía de padres usuales, sino de los que el pueblo maldice. Ya que hace poco- ¿Hace poco digo?- ayer o anteayer se ha hecho a un tiempo ateniense y orador; y añadiendo un par de sílabas convirtió a su padre de Tromes, esclavo, en Atrometo, y a su madre, muy orgullosamente en Glaucotea, a la que todos saben que se la llamaba Empusa, apodo adquirido, sin duda, por hacerlo y experimentarlo todo."
La praeteritio o paralepsis se ha convertido en mi recurso preferido, pues constantemente los oradores, como Demóstenes, se olvidan de concretarlo. Consiste en una declaración expresa de la voluntad de no tratar un objeto o tema mencionado. Demóstenes crea para Esquines un ethos, digamos, contundente. Y ganó la votación y consiguió expulsar y alejar de la vida publica a su adversario, quien fue exiliado al conseguir tan sólo una quinta parte de los votos.
martes, 16 de marzo de 2010
Proyecto de literatura comparada...
Este es un "trabajo" que hice en Octubre de 09 sobre el VIH.
El amor en tiempos de sida
UNA APROXIMACIÓN AL PAPEL DEL AMOR DESDE EL ARTE.
Fuentes:
1 Cyril Collard, Les Nuits fauces: Película, estrenada el 21 Octubre del 1992, Traducción: Las noches salvajes.
2 Leonard Cohen: Everybody Knows. Canción, aparece en el álbum “I’m Your Man”, publicado en 1988. La escribió el propio Leonard Cohen en colaboración con Sharon Robinson. Existen diversas traducciones en la red: Ejemplo.
3 Dennis Arthur Dames: HIV, AIDS poem: poema. No hemos encontrado traducción castellana disponible. Se puede consultar el original en la web: Island Poetry Domain.
4 Carlos Medina Viglielm: Sida (O El amor condenado). Escultura realizada en hierro y madera de curupay (altura: 80 cm.). Obra propiedad de Proyecto Cultural Sur (Brasil).
Las obras:
1 Un fragmento bastante significativo de la película de Collard lo podemos encontrar en youtube.
2 En este punto presentamos un extracto de la interpretación de Everybody Knows que Leonard Cohen realiza en concierto que ofreció en Vigo el 14 de Agosto de 2009. Destacamos con respecto a la relación entre el Amor y el VIH lo siguiente [traducido del inglés]:
“Y todo el mundo sabe...
Y todo el mundo sabe que la Plaga está llegando,
todo el mundo sabe que está avanzando rápido.
Todo el mundo sabe que la desnudez del hombre y
la mujer son solo un brillante artefacto del pasado.
Todo el mundo sabe que la escena es muerte,
pero allí va a estar a un metro de su cama
que revelará... lo que todo el mundo sabe.
Y todo el mundo sabe que están en problemas,
todo el mundo sabe lo que han estado atravesando”.
...
3 Aquí ofrecemos el poema de Dennis Arthur Dames íntegro y en versión original:
“AIDS is here
AIDS is there
AIDS is everywhere!
Ignorance increases the spread
as HIV shows its dreadful head
Infidelity is a cause
as HIV spreads its deadly paws
Condoms continue to leak
as HIV shows no peak
Education is the key
Promiscuity shouldn't be
AIDS don't play…
take heed if you may”
4 Por último, la escultura de Carlos Medina Viglielm, tomada de su propia web.
¿Cómo podríamos abordar el estudio comparativo de las obras?
El título elegido para nuestro hipotético trabajo -si es lícito denominarlo de este modo-, que parafrasea una célebre novela de García Márquez1, nos muestra el vínculo que hemos observado entre todas las obras: el amor. Está presente en ellas, así mismo el tema de trabajo propuesto: el Sida. Cada una de las obras elegidas se aproxima al amor de distinta manera, idiosincrásicamente. Para la confección y desarrollo del ensayo académico queremos dejar claro que nos parece muy juicioso aquello a lo que aludía Cortázar2 afirmando que: “si hablamos de amor hablamos de sexualidad. Al revés ya no tanto”, es decir, nos parece que la sexualidad y no sólo “el sexo” estaría, por tanto, presente en las obras, como una categoría paralela -acaso equivalente- a la del “amor”. Podríamos englobarlos, para nuestro objeto, en un todo.
En la primera de nuestras obras, Les nuits fauves, observamos que Collard bosqueja la aparente paradoja de que el propio virus, el contagio del VIH, podría enseñar a amar. Les nuits fauves es una película autobiográfica en gran medida, lo que se confirma por el hecho de que Cyril Collard muriese poco después del estreno3 de la misma enfermedad.
Sus diálogos son realmente directos. Es como si el director supiese que no cuenta con demasiado tiempo. El personaje de Collard trata de aferrarse a la vida, intentando exprimirla al máximo en un desmedido proceso de autonegación. En un principio no asume su enfermedad, lo que le llevará a comportarse a ojos del espectador de manera inmoral. Es justo en este punto donde radica su inmensa honestidad. Collard en ningún momento se justifica, y plantea una problemática real sin adornos, con crudeza y realismo.
Resulta admirable el intenso periplo de aceptación de la enfermedad. La película capta los seísmos emocionales y delirantes que ésta provoca en él. Su experiencia frente al virus comienza de forma escabrosa: al regresar de un viaje a Marruecos, de repente, le comunican que es seropositivo. Al principio, como decíamos, su reacción consiste en vivir al límite, sin más. En esa dinámica, desestima tomar precauciones para evitar el contagio de otras personas, y mantiene relaciones (además de con algunos hombres, pues es bisexual) con una joven de 17 años, Laura, a quien no advierte en ningún momento de su enfermedad. Al contemplar tal situación, un amigo le aconseja sincerarse con Laura y comunicarle abiertamente de su problema, ante lo que el protagonista se niega, alegando que a ella no le va a pasar nada. El amigo cita a San Pablo: "Para los seres puros, todo es puro".
Todas las acciones de Jean confirman su manera de negar la enfermedad, su incapacidad para asumirla: "No me cabe en la cabeza que eso forme parte de mí, no puedo asumirlo", dice textualmente. Finalmente, se lo confiesa a Laura, quien lo rechaza al sentirse engañada, distanciándose de él tan sólo por un breve lapso temporal, pues su amor-obsesión puede más, y acaban reencontrándose. En este punto, ella lo tranquiliza ante la posibilidad de estar contagiada, y es ya Jean, cada vez más consciente de la evolución de su propia enfermedad (comienzan los primeros brotes en la piel, visitas al médico), quien empieza a preocuparse. Laura no puede aceptar la situación, como demuestran sus palabras: "Quiero que me ayudes a dejarte, a no pensar en ti, a olvidarte de una vez. No quiero que nos separemos, pero dime cómo. Si ya no hay amor, creo que voy a quedarme con mis recuerdos".
Demasiado fácil de decidir pero complejo el asumirlo.
Al borde casi de la locura, ingresa en una clínica de reposo. Llegados a este punto, sería interesante una comparación con el film de Kazan Esplendor en la Hierba4. "Estoy vivo, el mundo no es sólo algo que esté ahí fuera, pertenezco a él, estoy en él. Puede que me mate el SIDA pero ya no es mi vida. Yo estoy en la VIDA". El protagonista afronta su enfermedad y es capaz, sólo así, de amar. Parece, por lo tanto, que el Sida es quien enseña a amar a Collard. La enfermedad comienza ejerciendo una influencia negativa en el amor de Collard, que contrasta con la visión más positiva de sus postrimerías.
La película, por tanto, conformaría una visión muy alentadora, que, como veremos, contrasta en grado sumo con la siguiente obra que trataremos: Everybody Knows. En la canción del poeta y cantautor Leonard Cohen se distingue un tono más pesimista en cuanto a la sociedad en general (si observamos la canción en su totalidad) y en cuanto al virus del Sida y a su relación con el amor de pareja en particular. Cohen alude a la enfermedad denominándola “Plaga”. Nos reitera que llega con rapidez y que su avance es inminente; descripción con la cual nos anuncia el nivel de condicionamiento que la enfermedad podrá ejercer tanto sobre el amor como sobre la experiencia sexual.
De hecho, Cohen llega a afirmar que las relaciones entre un hombre y una mujer (seguramente aluda a personas concretas en la canción, de ahí su problemático “baby”) son cosas pretéritas, y que no podrán ya tener lugar: “todo el mundo sabe que la desnudez del hombre y la mujer son solo un brillante artefacto del pasado”. Quizás pueda hacer referencia a la extinción de esos seres concretos de los que hablábamos, al hecho de verse privados de la capacidad de generar descendencia cuando afirma: “todo el mundo sabe que la escena es muerte, pero allí va a estar a un metro de su cama”. Podemos decir que el contagio del Sida para Cohen conlleva el fin de las relaciones ocasionales, y que, por extensión, acarrea el ocaso del amor.
En la tercera de las obras escogidas, el poema de Dennis Arthur Dames titulado HIV, AIDS POEM, tenemos un acercamiento moral al tema de nuestro trabajo. Parece, por el “if you may” del último verso que quien ocupa la primera persona del poema está infectado, o podríamos pensar que nos está advirtiendo simplemente del peligro que supone la enfermedad para aquellos sujetos que presentes tendencia hacia la promiscuidad. Quizás esta visión sea un tanto personal y tendenciosa, pero la realidad es que este hecho resulta indiferente para nuestro propósito. Simplemente debemos observar que Dames alude a que el amor y la sexualidad, que en el poema toman la forma “Promiscuity” de “Condoms” y de “Infidelity”, contribuyen, de forma nefasta, a la proliferación y al avance del VIH.
El autor, para luchar contra el incremento del contagio de la enfermedad, pretende luchar también contra lo que podríamos llamar el “amor ignorante”, contra el amor sin educación. Ésta se nos manifiesta, pues, como un necesario instrumento para combatir la pandemia, a la vez de cómo un elemento sustancial en todo amor que se precie de ser verdadero.
Por último, en nuestra obra escultórica, tenemos al amor como protagonista absoluto: el amor es la Víctima de la Enfermedad, es el paciente del Sida. La obra de Carlos Medina Viglielm presenta una boca sensual y dispuesta para un beso, rodeada y envuelta en unas rejas que no hacen más que, como el título de la obra del escultor uruguayo indica, condenar el amor al olvido. Es muy posible que el autor quiera hacer alusión con esta visón tan sacrificada del amor al hecho de que cualquier persona afectada del VIH está casi castigada- recordemos Les nuites fauves-, condenada, a la ausencia de pasión amorosa. Los materiales, la madera de curupay y sobre todo el hierro, frío e inapelable, unidos al tono grisáceo de la obra, vuelven a mostrarnos la crueldad a la que el amor es sometido cuando el Sida irrumpe en la vida de un amante.
Como conclusión podríamos argumentar que las cuatro obras se aproximan a nuestro objeto de estudio a través del papel simbólico que ejerce el Sida en los sujetos de las obras (película y escultura) o en el propio amor en general. Polarizando las visiones en cierto modo, podríamos afirmar que si en la película de Collard el Sida ejerce de docente, en la escultura de Viglielm la enfermedad toma aspecto de carcelero, de opresor. Podríamos, a su vez, establecer una visión maniquea entre las obras restantes, ya que en el poema el amor ignorante y sin educación sería la causa del Sida, y en la canción de Cohen es, por momentos, justo a la inversa ya que se nos presenta al amor, con cierta dosis de nostalgia, como cosa del pasado, como algo que, debido al peligro del VIH, no tendrá cabida en un futuro.
1 El amor en tiempos de Cólera, Gabriel García Márquez
2 Rayuela, Julio Cortázar, Capítulo 27
3 Cyril Collard falleció tres días después de recibir cuatro premios Cesar (incluyendo el de mejor película) en la edición de 1992.
4 Quizás esté evocando Collard a Esplendor en la hierba. Recordamos el célebre poema que se recita en la obra de Elia Kazan: Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello, que me deslumbraba. Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no hay que afligirse. Porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo... En este poema se alude también al recuerdo, y Natalie Wood, la protagonista del film de Kazan, ingresa, igual que Collard en una clínica psiquiátrica “víctima del amor”.
lunes, 15 de marzo de 2010
De la literatura comparada en la USC...
"Los alumnos deberán realizar de manera obligatoria un trabajo que entregarán por escrito a finales de enero. A extensión máxima será de 10 páginas. La elección del tema del trabajo necesitará de la supervisión del profesor de la materia. La calificación del trabajo constituirá un 50% de la calificación total".Está bastante claro ¿no? Bien, como siempre ocurre en estos casos, no vamos a ser ilusos ni a pecar de ignorantes, los profesores nos proponen una serie de trabajos que los alumnos debemos ir realizando con una regularidad de dos semanas, o bien para entregar, o bien para exponer en clase. Nunca tuvimos muy claro cómo influirían los trabajos en nuestra nota, aunque evidentemente creímos que los mismos estaban destinados a ser ese tanto por ciento que se destina a la participación en clase o a la simple asistencia. En el programa versan así, lo cual parecía justo:
"Se tendrá en cuenta la asistencia y participación en el desarrollo del curso (50% de la evaluación total) mediante la realización de lecturas, presentaciones orales/escritas, debates, recensiones, etc".
El primero de ellos era sobre el V.I.H. Y la profesora propuso lo siguiente:
"Busque catro obras de calquera disciplina, (cinematograficas, fotográficas, televisivas, etc.) que aborden o tema da Sida. Corpus: Citaranse as obras por autor/a, darase o título orixinal da obra, mencionarase se existe tradución da mesma e o ano de publicación. Exemplos: Facilitarase un fragmento demostrativo de cada unha das obras. Se os fragmentos son de videos ou clips poderá recurrirse a Youtube, Myspace… proporcionando o enlace. Comentario: Explicarase como se levaría a cabo un traballo comparatista entre as obras. Para iso, non é necesario
ler os textos completos, pero sí ter unha idea xeral do conxunto da obra do que se extraen os fragmentos, mediante as pesquisas que o alumn/a considere oportunas. É importante sinalar o papel simbólico da sida, se o hai". Al margen de la última apreciación, realmente importante para el desarrollo del trabajo, está claro que como no teníamos demasiado tiempo (tan sólo un fin de semana) iba a resultar imposible leer el conjunto de obras y si se diese el caso, ver películas o incluso arte. Publiqué en el blog mi trabajo, en el que no pude leer los libros enteros, ni ver las películas en su totalidad, y, por lo tanto, tomé cosas de internet. ¿Cómo se hace un resumen del contenido de una película, es decir, cómo se consigue una "idea general del conjunto de la obra de la que se extraen los fragmentos" sin hechar mano de internet? Me sorprendió mucho que la profesora me censurase que yo hubiese recurrido a la red para elaborar un resumen de la película que escogí para el trabajo. Y sobre todo cuando ella es una de las defensoras de las nuevas tecnologías y de la "pizarra mágica", aunque después, en realidad, no tenga ni idea de cómo utilizarla. Pero no sé de qué me quejo, y creo que me estoy pasando un poco: que una profesora no me haya aportado ni lo más minimo a mi formación, que me haya tratado como a un niño, que haya sido injusta en un par de notas, que nos haya mentido con respecto al examen de la parte práctica de un modo descarado, acusandonos de holgazanería en el momento en el que protestamos tímidamente debido a su novedoso sistema de evaluar, todo esto, no quiere decir que después, en su horario de tutorias y también durante las clases, fuese una persona encantadora, muy amable y atenta. Lo cual está muy bien, aunque no sea, al menos para mí, lo más importante en una profesora. Además todo lo agradable que fue durante el curso se le olvidó cuando decidió escribirnos que era curioso que "siempre hubiese problemas en la misma etapa del año" (se refería a febrero, temporada de examenes, cuando ella y su compañero, sin habérnoslo comunicado desde el inicio del curso decidieron establecer un complicado examen de la mencionada parte práctica de la asignatura). Con respecto al becario, y como ya dije con anterioridad, parecía una persona interesante y ácida, y con el que, al menos, se aprendía mucho vocabulario y sus clases servían de algo. El proyecto final, al que se le suponía un 50% de la nota total, acabo por (que suele ser lo más importante de la asignatura y donde demuestras todo lo que aprendiste a lo largo del curso) contar algo así como la 1/5 parte de un 66%. Prefiero no saberlo exactamente. Debo decir, asimismo, que no es que yo haya trabajado (al menos este año) demasiado en este proyecto: me explico. En primero de carrera, hice un elaboré un trabajo sobre La Tempestad de Shakespeare para la asignatura de Teoría de la Literatura que yo remodelé un poco para entregarselo a esta profesora, aunque esa no fuese mi idea inicial. Fui a una tutoría (después de haberle propuesto hacer un trabajo sobre Catulo) y me dijo literalmente "¿pero no estás un poco aburrido de lo Clásico?". Ante todo lo que implica la pregunta decidí hacer oídos sordos y presentarle una nueva versión del trabajo que años antes había entregado a su compañero de despacho sobre Shakespeare (al que parece no considerar muy clásico). No podía pasar nada: mi trabajo aunque no "inédito" , sí era original. Y así fue. Durante días recé y recé, cargado de ira yámbica, para que mi calificación en ese trabajo fuese baja, y de ese modo gozar de una vía libre para recriminar que su compañero de despacho me había puesto un redondo diez en ese "proyecto" pero ni siquiera eso me salió bien. La profesora me puso un 9,5 sobre 5 (sic), supongo que se equivocó; y sólo me advirtió que en el futuro ampliase la bibliografía. Ahora bien, la gota que colmó el vaso no fue esta, sino una exposición que tuvimos que hacer para hablar del gran concepto abstracto del Multiculturalismo. La exposición consistía en un trabajo de grupo sobre un autor que tratase el tema: mi grupo lo formábamos 4 personas de 3 titulaciones distintas (atención a los problemas de horarios que tuvimos). Fuimos los primeros en exponer y la verdad, todos dijeron que lo habíamos hecho realmente bien. Toda la clase, o al menos la mayor parte, parecía entusiasmada al reirse, con nosotros, muy a menudo a lo largo de la exposición. Ahora bien, de ningún modo fuimos la mejor nota. Y no es porque nuestra ponencia en grupo haya sido vana, poco profunda, o mal estructurada. Esto se debe, supongo, a que no nos sentábamos en primera fila y a que hicimos reir a la gente y pasar un rato agradable. Se nos otorgó un 8.5, que no está mal, aunque si lo comparas con el ridículo, porque no hay otra palabra, 9 que tuvieron otros grupos... te deja muy mal sabor de boca. Recuerdo una exposición sobre García Márquez (que no es que odie a ese genealogista, pero casi) que llevaban a cabo unos chicos que se suelen sentar en primera fila. Comenzaron, un chico en concreto, con una barroca y pedante introducción (improvisada, por cierto), que duró más que el resto de la exposición. Eran cinco personas e iban hablando de uno en uno, sin apenas comunicación entre ellos. Eso sí, hay que decir que una de ellas tiene una gran capacidad para exponer y quizás sí se mereciese el nueve, ya que fue quien más o menos, a los que todavía no nos habíamos dormido, nos supo explicar el quid de la exposición. El resto de los miembros resultaron un desbarajuste total: si bien una de las chicas tenía disculpa, pues no paraba de toser, en las otras dos resultaba diáfano que habían trabajado poco o muy poco. La exposicón, en líneas generales y salvando a la chica de la voz clara y el ritmo agradable y pausado, fue un desastre (y no soy el único que opina así). Uno de los componentes de ese grupo llegó a confesarme, resignada, días después, que le había parecido mucho mejor nuestro trabajo y que su exposición había sido un muy sobria. Y a pesar de esto, en el fondo, me daba lo mismo qué nota recibiese este grupo, claro, hasta que me enteré que se habían otorgado notas individuales en una exposición en grupo. Mientras en nuestro grupo había un común e injusto 8.5. Los componentes del otro grupo tenían un 9 dos personas (el de la introducción de media hora y la chica locuaz) y un 7 el resto. ¿Por qué en un trabajo de grupo se ponen notas individuales? Se puede pensar que se debe a que unos trabajaron más que otros, claro está. Pero ¿sólo en este grupo? Incluso en mi grupo, en el que todos aportamos algo, unos trabajamos más que otros. A mí me parece MUY injusto.
Pero he aprendido. En primer lugar no volveré a escoger una asignatura de este tipo y en segundo lugar, si lo hiciese tendría en cuenta lo que alguno de mis compañeros hacía:
- Hablar o intervenir en clase unas 5-6 veces por hora con un vocabulario lo más pedante posible (da igual las tonterías que diga) cuando somos unas 40 personas en clase. ¿Y si todos hiciésemos lo mismo? No habría clase.
- Sentarme en primera fila, por su puesto. Pues, de otra manera estaría evidenciando que la asignatura no me interesa ni lo más mínimo.
- Ser lo menos humilde que pueda, es más, cuanto más gilipollas-arrogante pueda ser en cada una de mis intervenciones diarias, mejor me irá.
- Ser un "esencialista" redomado, que en el momento en el que la profesora está criticando el canon literario, espetar ante toda la clase. "¿Y qué hay del placer estético que me supone a mí el leer Shakespeare?" Me quedé con ganas de preguntarle qué entendía el por "placer estético".
A mi me falta nota en esta asignatura pero a otros les falta talante. Pero no todo es negativo. Había gente que parecía interesante, incluso en la primera fila. Las erasmus, de hecho, eran la mayoría muy simpáticas.
Y, hablando claro, lo que más me molestó de esta asignatura fue darme cuenta de que la equivalencia que hacen muchos de mis rancios (y buenos) profesores resultó ser, en el caso concreto de esta profesora, perfecta:
Teoría de la Literatura+ Literatura Comparada = Arte Contemporaneo
martes, 26 de enero de 2010
¿Traductor mojigato?
"Pero las mujeres llegáis al extremo de que, mientras va bien vuestro matrimonio, creeis que lo tenéis todo, pero en el caso de que una desgracia lo alcance, lo más provechoso y lo más bello lo consideráis como lo más hostil. Los hombres deberían engendrar hijos de alguna otra manera y no tendría que existir la raza femenina: así no habría mal alguno para los hombres".
Me decidí a ofrecer la traducción del contexto de la frase por lo impactante e impertinente de su contenido. La frase de nuestro profesor fue algo así como que este texto habría que enviarselo por carta a Bibiana, la socialista. Pero lo que pretendía resaltar es otra cosa: la aparición de la palabra matrimonio y el circunloquio que supone "ir bien" con respecto al significado de ὸρθουμένης. Yo propondría otra cosa: "mientras os va bien en la cama". Y, en realidad, eso no recoge del todo el significado del verbo ορθόω: levantar, erguir, alzar, erigir, (y en pasiva) enderezarse, levantarse... En realidad no sé como traducirlo para que se reflejentodos los matices, en cambio, creo que entiendo plenamente el sentido que le quiere dar el bueno de Eurípides...
jueves, 14 de enero de 2010
De románticos y literatura con otras artes
"Las relaciones entre literatura y cine son, tal vez, incluso más complejas que las que se dan entre literatura y música y, en cierto aspecto, hasta más estrechas. En efecto, mientras por un lado está la música instrumental, un tipo de música que existe ya de por sí, un acto de escritura (el guión) precede siempre a cualquier película, también las que no se remontan a una obra literaria. Por otra parte, cualquier tipo de relación cine-literatura es más indirecto: a diferencia de la música, para el cine no es posible apoderarse sic et simpliciter de un texto literario, es necesario siempre que el guión lleve a cabo una actividad compleja de intermediación y de traducción para pasar de las palabras a las imágenes, a la acción, a los tiempos y ritmos del montaje".
No creo que para la música se más fácil "apoderarse de un texto literario"; si para el cine están las imágenes, la acción, o los tiempos y ritmos del montaje, de la parte musical se encuentran los instrumentos, el compás, las notas, las claves, el ritmo, y la no posibilildad del lenguaje hablado. No me parece que las relaciones entre cine y literatura sean más complejas.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Romanticos
- Tuberculosis, Keats Schiller,
- Edad temprana Keats a los 26 y Byron menos de 30, Espronceda y Shelley.
- Suicidio: Larra, Nerval, Cleys.
- En duelo Rushkin.
- Locura : Hölderlin.
- Exilio Stendhal.
- Drogas y alcohol Hoffmann y Coleridge.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Filología, y no traducción.
Hace unas semanas, después de que el profesor de biolingüística nos deleitase con una preciosa explicación que versaba sobre un savant (persona cognitivamente nula en cualquier cosa excepto en un aspecto): el ejemplo era Christopher, de 29 años traduce (y en casos habla) danés, holandés, francés, español, alemán, finlandés, griego, italiano, hindi, noruego, polaco, portugués, ruso, sueco, turco y galés. Yo estaba sentado junto a una amiga de Filología Inglesa que me dijo: "Joder, ese tio es una vergüenza para cualquier filólogo". Yo le respondí al instante: "Mentira. Sería una vergüenza, como tú dices, sólo para un traductor". La chica me miró extrañada pero recapacitó y me ofreció la razón. Si los filólogos se basasen únicamente en la traducción ¿qué sería de Hispánicas o de Filoloxía Galega?
Muecas sórdidas.
Recuerdo que una vez le recomendé a una de las mejores amigas/personas que tengo el capítulo número uno de Rayuela: lo leyó, le gustó, y acabó, claro, leyendo el libro entero. Por aquel entonces no la vi en algún tiempo. Cuando nos reencontramos me dijo: "cada vez que me labo los dientes me acuerdo de ti. Explicación: el capítulo uno dice "convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico". El otro día sucedió lo contrario: me lavaba yo los dientes con otra amiga en el cuarto de baño de nuestro piso cuando me acordé de quien se acordaba de mí al asir la Colgate."Pero ella no estaría ahora en el puente, pensé". Y detrás de nostalgias vino una imagen un tanto insólita del ser humano: las muecas de la higiene bucal. Observé a mi amiga y a mi propia cara con ayuda del espejo durante nuestra buena costumbre. En ocasiones (apelando al sexto sentido) tenía miedo, las muecas me producían pánico. ¿Podríais imaginaros la faz de Jack Nicolson enjuagándose los dientes?
martes, 17 de noviembre de 2009
Multiculturalismo y Extraños en un tren
Este fin de semana tenía dos películas: Sólo un beso, del proletario Ken Loach y Extraños en un tren, de Alfred Hitchcock. Elegí, por extraño que parezca, en primer lugar la primera. Hay que restrasar los placeres... En Literatura Comparada estamos tratando el multiculturalismo y las relaciones entre Cine y Literatura. Por ello me gustó ver la romántica Sólo un beso, tan carente, en cambio, de ñoñerías. En ella se mezclan musulmanes devotos, matriomonios de conveniencia a larga distancia, enamoramientos, secreto, sexo: en definitiva Karim y su vida luchan con su deber. No sé a qué me recuerda, quizás a otra película.
Extraños en un tren, me decepcionó un poco. Aunque hablar de decepción en Hitchcock siempre es complejo. Pero en realidad, excepto la parte en la que el gran tenista Farley Granger y el asesino demente Robert Walker se encuentran en el tren,
la película aunque con grandes dosis de suspense y de un ritmo vertiginoso, no me enganchó como otras del director. La mejor de sus películas para mí, sigue siendo la Soga. Tras la primera escena que mencionábamos aparece Hitchcock en uno de sus tradicionales cameos portando y subiendo un chelo al tren.
Dicen de Hitchcock que cuando no rodaba su vida se centraba en comer y beber. Solía decir: "un martini muy seco es simplemente dos partes de ginebra con una rápida a una botella de vermut". Hasta que estrenó Pánico en escena no dejó de engordar. La vuelta a la actividad con Extraños en un tren detuvo sus ansias expansivas. La película no cuajó ni en taquilla ni en lo que refiere a lo dicho por los críticos. Pero a propósito de este hecho ya decía un tal Trauffaut que existen dos tipos de directores: "los que tienen en cuenta al público cuando piensan y realizan sus películas y los que prescinden de él". Para los primeros el cine sería un arte relacionado con el espectáculo y para los segundos una aventura individual. Se me antoja raro que la película no acabase de engancharme, puesto que es Chandler, el gran Raymond Chandler "Marlowe" quien configura el guión encerrándose a trabajar con una secretaria en su casa de La jolla, bastante alejado de Hollywood. Pero aquí tengo el por qué de mi extraño disgusto para con la película:
"A Hitchcock esta reclusión le puso nervioso. Tenía que ir hasta La Jolla para meter mano en la historia y allí enconcraba a un irritante e irritado Chandler. El británico, en sus magníficas charlas con Truffaut, confesó: la cosa no marchó bien entre nosotros. Estaba sentado a su lado buscando una idea y le decía: ¿por qué no hace esto? Y él me contestaba: Bueno, si usted encuentra las soluciones ¿para qué me necesita? A Chandler le sacaba de quicio la insistencia del director en que el guión se ajustara claramente a sus indicaciones visuales. En una carta a su editor británico, el escritor comento: Lo que más me divierte de Hitchcock es la forma en que dirige una película en su cabeza antes incluso de saber de qué va la historia. Posee una gran intuición respecto al ritmo narrativo y el tono y la presentación, pero no tanta respecto a lo que es el negocio del cine. Imagino que es por eso por lo que algunas de sus películas pierden lógica en un momento determinado y se convierten en una alocada sucesión de imágenes. A mitad de agosto, Chandler ya había entregado su borrador (en su final, Bruno Anthony, el psicópata, acaba en un manicomio forcejeando dentro de una camisa de fuerza). El director le pasó al guionista algunos cambios, contrató al equipo técnico y se fue a las pistas de tenis de Forest Hills a rodar imágenes de la eliminatoria de la Davis entre EEUU y Australia. A finales de septiembre Chandler presentó su segundo borrador. El británico se dio cuenta de que necesitaban otro escritor porque aquel guión noiba a ningún lado. Los dos se habían quejado, cada uno por su cuenta, sobre lo complicado de la elaboración de este segundo borrador. En resumen, Hitchcock no había hablado con Chandler en ningún momento. El supervisor de guiones de Warner Brothers, Finlay McDermind, el hombre que recibía los lamentos de las dos partes, sentía la misma sensación sobre Chandler que Algred Hitchcock: confusión. ¿Qué es lo que quería: tranquilidad o intromisiones? ¿Y adónde iba aquel relato? El 26 de septiembre Hitchcock tomó la decisión más lógica: se acabó Chandler. Llamaron a Czenzi Ormonde, una de las colaboradoras de Ben Hecht, extraordinario guionista, dramaturgo y escritor. Ormonde le dio toda la vuelta a la historia, ayudada por la productora Barbara Keon. Hecht también les hechó una mano, Alma Hitchcock, la mujer del director, participó como en innumerables ocasiones anteriores, en el retoque de los diálogos y las especificaciones de las secuencias con todas las indicaciones necesarias para el rodaje, y del libreto de Chandler no quedó casi nada en la gran pantalla.
Yo la titularía "el placer de asesinar". Me gustaría ver el guión de Chandler.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Una comedia rosa
La clave en la comedia es traspasar lo cotidiano: existe un gusto desmedido por lo que está fuera de lugar. No se escatima en críticas personales, ονομαστί, que alcanzarán a muchos ciudadanos conocidos de la ciudad. Por supuesto tenemos que hacer alusión a las constantes referencias políticas. Una mala decisión puede ser empleada como burla en la comedia.Visto lo cual, que se valoran los comportamientos individuales y de cargos políticos, sería lícito decir, con la boca pequeña, en bajito, y con mucha cautela, que no deja de tener cierto parecido, en ese sentido, con la prensa rosa de nuestros días, a pesar de que esta no haga ninguna gracia, por lo menos a mí (y en cambio, a veces la Comedia antigua, sí): lo inexplicable es que hayan transcurrido ya 2000 años.
En la comedia antigua se criticaba la homosexualidad (hoy en día el discurso políticamen correcto y nuestra legislación nos aseguran que no es criticable pero todavía, la homosexualidad, no se ha aceptado en el ámbito de nuestra cultura) y de vez en cuando, en este tipo de programas tan televisivos, emiten alguna que otra broma de esta índole (a veces incluso de mal gusto). En ambas se tratan normalmente historias del presente y se mezcla lo real con lo fantástico (montajes). El tema sexual, a secas, es evidente en ambos casos con constantes referencias concretas y explícitas (que si alguien se acuesta con el otro alguien...). Unido al último argumento podríamos mencionar las alusiones escatológicas de la comedia y la sensación de asco (abundante en mí, por lo menos) que provocan los programas prensa rosa, que muy a menudo combinan algún que otro video que hace que nuestra mente se bloquee e imagine de manera vertical y central el concepto griego de σκωρ, σκατοs, literalmente “excremento, mierda”. Por último aludir al hecho de que las parodias mitológicas no faltan en las comedias: ¿recordáis qué hacían esta clase de programas cuando murió el ser cuasi mitológico “Michael Jackson”? No querría que pensaseis que mi concepción de la Comedia Antigua es errónea. Sé situar, más o menos, tanto su calidad como su cometido: la risa, aunque quizás no sea este su único propósito. Lo ejemplifico con los maravillosos juegos de palabras y la formación de vocablos nuevos: Aristófanes, sabedor de su valía, creaba palabras propias muy jugosas y realizaba paronomasias, dobles sentidos, todo ello siendo consciente en todo momento de lo que hacía. ¿Qué ocurre en la prensa rosa? Que tienen que recurrir a publicistas para que creen monumentos lingüísticos que enganchen del tipo “El programa de Ana Rosa” (nótese que lo incluyo en “prensa rosa”),“¿Donde estás corazón?” o el legendario, "Corazón, Corazón" (que este es muy serio, ¿eh?)
Agradecimientos: al gran comediógrafo Aristófanes, por ayudarme a disparar mis absurdos vituperios apuntando a la prensa rosa.

