Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de mayo de 2011

Cuidado con elogiarlo todo


No me gustan los que se exceden elogiando a los que llaman "clásicos" sin apenas entenderlos, ni los que identifican antiguo con bueno; parecen, por desgracia sin serlo, filólogos del XIX.

Un diálogo ficticio:

-Paul Veyne en Séneca, una introducción:
"¿Los renacentistas no usaban capiteles de templos griegos paganos para iglesias cristianas? Yo quiero valerme de conceptos y pensamientos antiguos para darles un nuevo uso".

-Adolf Hitler: Yo ya he probado con la esclavitud porque "con humanidad y democracia nunca han sido liberados los pueblos".

domingo, 20 de febrero de 2011

Equivalencias

Después de 5 años de formación de Filólogo Clásico llego a la conclusión de que "Dialéctica" en Aristóteles quiere decir "Lógica": en cambio, en Roma, ya es "Diálogo". También digiero que mayéutica, en Platón, sigue siendo dar a luz (a propósito de la matrona): dar a luz a la verdad.

"La filosofía nos introduce un espacio enorme entre nosotros y el resto de los hombres, nos de mayor estatura que la humana y nos hace apenas más pequeños que un dios"

Paul Veyne


sábado, 19 de febrero de 2011

Paul Veyne y Juana

Leo en un libro de Paul Veyne sobre Séneca, que sus diálogos no son más que "conversaciones sobre". Y tanto es así que dentro de su obra filosófica, por ejemplo, tenemos su gran obra de los últimos años, ni más ni menos que unas Cartas a Lucilio. El resurgimiento de Séneca empieza en un círculo editorial vinculado a Foucault, que vivió bajo la amenaza del sida. Su razonamiento parece el siguiente: ante la muerte, y su amenaza, nuestro único arma es el "yo". Esto hizo que yo recordase a mi tía Juana, en su peluquería, sosteniendo con la izquierda un flequillo, con la diestra unas tijeras y diciéndole a una clienta, a propósito de alguien que se había muerto en su cama, sin enterarse, hace un par de noches: "para la muerte hay que ser egoísta".

miércoles, 16 de febrero de 2011

Sobre el amor.

Hoy, entre bromas, un amigo dio en la clave: en una sentencia jocosa resolvió uno de los pequeños problemas del ser humano. Hablábamos sobre mujeres y hombres, sobre el Banquete de Platón, sobre el Amor en general... Sin pensarlo demasiado, con la mirada muy perdida en su taza de café llena de espontaneidad, dijo: "o sexo con amor, ou o amor con sexo; eu penso que iso non existe:¿non vedes que hai un órgano para cada cousa?"

Y yo recordé lo que decía la magia de Cortázar: "Si hablamos de amor hablamos de sexualidad: al revés ya no tanto". Aunque creo que en lugar de sexualidad, yo escribiría sexo.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿Y la clase media?

Escribe Andrés Trapiello en su Do fuir, que forma parte de su Salón de pasos perdidos:
TAN impuntual es el que llega cinco minutos antes como el que llega cinco minutos tarde. Los pobres y las gentes extracción humilde desacostumbrados a la vida social y a la etiqueta, siempre llegan con antelación a sus citas (siempre se les ve dos horas antes en la estación de trenes o en las bodas o en los entierros). En cambio es raro tropezarse con un nuevo rico que no llegue con retraso, y cierta ostentación vulgar, a todas las suyas. Esto pensaba mientras esperaba en el Pub de Santa Bárbara a X, que llegó veinticinco minutos tarde. Y estaba furioso no por él, sino por mi propio pasado, porque había llegado diez minutos antes.

Comparto totalmente su opinión (y he de decir que ya había pensado yo sobre el tema añadiendo un pequeño matiz: que la clase más media por lo general está habitada de puntuales stricto sensu). Sociología casera. ¡Qué bien escribe Trapiello!

martes, 30 de noviembre de 2010

De Clementia...

De clementia 11, 4, 1

Clementia ergo non tantum honestories sed tutiores praestat ornamentunque imperiorum est simul et certissima salus. Quid enim est, cur reges consenuerint liberisque ac nepotibus tradiderint regna, tyrannorum exsecrabilis ac brevis potestas sit? Quid interest inter tyrannum ac regem (species enim ipsa fortunae ac licentia par est), nisi quod tyranni in voluptatem saeviunt, reges non nisi ex causa ac necessitate.

De clementia 11, 4, 1. La clemencia del poderoso

Por eso, la clemencia no sólo favorece la honradez en la gente, sino la seguridad, y es, al tiempo que ornato del poder, bienestar seguro. Pues, ¿cual es la razón de que los reyes hayan envejecido y hayan transmitido el reino a sus hijos y a sus nietos, de que sea odioso y breve el poder de los tiranos?¿Qué diferencia hay entre un tirano y un rey -pues aparentemente su suerte y libertad son semejantes-, sino que los tiranos se ensañan a placer, los reyes no, a no ser por motivos inevitables?

Séneca, en los albores del Imperio Romano. Era de las pocas mentes que se oponía al derramamiento de sangre humana en anfiteatros. Parece un vínculo con el pensamiento de los primeros cristianos. En este texto no escribe la palabra “pax”, pero la tiene en mente; a ella y a Augusto. Su clase senatorial, tan fuerte en la República, y que ejerce de la vieja aristocracia, ve perdidas sus libertades, que adquirió la figura del emperador. Éste se ahoga de poder: contemplemos a Calígula o al propio Nerón, al que va dirigido el pasaje. Séneca distingue claramente entre “Tirano” y “Rey”, como hacemos hoy en día. Maquiavelo debió leer estas líneas antes de escribir aquello de que el príncipe puede utilizar el miedo como recurso.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Un regalo de Noviembre...

Hoy me regalaron un libro de Nietzsche: El pensamiento trágico de los griegos. "Escritos póstumos 1870-71". Realmente me ilusionó: después de leer la biografía hecha por Safranski de Nietzsche no estaría mal leer algo de su letra y puño: lo mismo me daba su "Aurora" que su "Pensamiento trágico", compuesto por materiales de "El nacimiento de la tragedia" (donde se reproducen modificados algunos de los textos de mi regalo). Le eché una ojeada y me gustó esto:

El drama musical griego significa el libre pliegue para el arte antiguo en su conjunto, con él fue superado todo lo que no era libre, todo lo aislado de las artes particulares. En sus fiestas sacrificiales colectivas, se cantaron a la vez himnos de belleza y osadía. Constreñimiento, y sin embargo gracia a la vez, pluralidad pero también unidad, muchas artes en más elevada actividad, y a pesar de ello una única obra de arte. Eso es el drama antiguo.

Pero lo mejor, la dedicatoria:

"Un poco de Dionisos
para Apolo :)"


miércoles, 10 de marzo de 2010

De la buena y la mala intención...

Hace tiempo ocurrió algo que me hizo reflexionar sobre algo que podría ser antropología. Dos personas hablaban de ir a hacer la compra y de recoger unas fotocopias. Todo normal. Más tarde, una de ellas se acomodó en el sofá mientras veía un rato la televisión. La otra se fue a hacer la compra y recogió sus fotocopias y las de su amiga sin que ella lo supiese. Una sorpresa, y un gesto altruista, aunque sólo sea porque pesaban más de un kilo y porque se tuvo que desplazar para ello. Cargada de bolsas, libros y copias, la sorprendente amiga llamó al timbre, con lo que la que estaba frente al televisor se tuvo que desplazar hasta la puerta, mientras maldecía, con encono, a la que había ido de compras, simplemente por el hecho de no haber llevado llaves o por no utilizarlas para entrar. Me gustaría haber visto la cara de ésta última cuando su amiga le mencionó con sencillez y sin darle mayor importancia que había pasado a recoger sus fotocopias y que, por cierto, se las había pagado bona fide y con muy buena intención...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Fiedrich Nietzsche

Y escribe Nietzsche en su Aurora:
"Hay que suprimir a los mendigos: nos enoja darles, y nos enoja no darles".

Y cada vez que lea, a lo largo de toda mi vida, algo sobre mendigos, siempre recordaré aquella vez que mi abuela le dijo al mendigo: "Eu douche un bocadillo, diñeiro non". Y él la insultó, se dio media vuelta, y rechazándo la comida, huyó. Desgraciadamente no todos son como éste.


martes, 13 de octubre de 2009

Pasos de Cebra

El pasado viernes, al salir de la estación de tren de Vigo, mientras arrastraba la liviana maleta, me topé con una pintada muy curiosa en compañía de Eos. La habían echo en un paso de cebra. Recordé al instante los Look right o los Look left de Londres. Me detuve a leerla y me gusto. "Educad a vuestros hijos y no tendréis que juzgar a los hombres".

Crucé porque los coches pararon y pude observar que en la otra punta del paso de peatones había otra pintada, quizás menos aguda según apuntó mi juiciosa acompañante. Mejor ésto que aquellas vacas que pacían hace algún tiempo por Vigo. Pero un paso de cebra quizás sea un tanto peligroso: no sé...

lunes, 5 de octubre de 2009

Lo perdido en traducción

En el fondo sí me gusta conocer gente. Pero sólo interesante. En Londres coincidí con un profesor de Filosofía que es gallego y da clase en Galicia. Se parecía mucho a un antiguo profesor mío (de los que causan efecto), físicamente, en gestos. Era curioso, al menos. Una de estas personas enérgicas, alegres, entusiastas, con opiniones decentes sobre cosas básicas. Tuvimos una conversación, sino varias, sobre filosofía. Me acabó preguntando por qué hacía Clásicas. Mi respuesta fue: ¿por qué no? Me dijo que ahora orientaban a la gente, a los jóvenes, hacia carreras más prácticas que tuvieran más arraigo en la sociedad. Me reí. Este profesor era de los que pretenden demostrar, y quizás lo hacen, que la filosofía debe ser útil para la sociedad y que está a la orden del día y en la vida cotidiana de la gente. Dicen que tiene que dejar de ser un ejercicio para elitistas (los viejos prejuicios sobre la filosofía siguen en juego). Me dijo que había estudiado el bachiller de ciencias y yo le pregunté, simplemente por curiosidad si no estaba apenado por no saber, por no haber estudiado las lenguas muertas por excelencia. Su respuesta tajante cargada de ironía fue: No, para nada. No me sorprendió. Es la actitud normal y un tanto gregaria de cualquier persona “de números” si es que tal distinción entre las personas es válida, ya que no considero a este buen profesor una persona de esta índole. Lo que me sorprendió fue tras preguntarle su especialidad, vamos, en qué autor o autores era especialista, vaciló unos momentos y mencionó al gran Platón. Genial, pensé (pues es de mis preferidos). Luego recapacité y me pregunté hasta qué punto puede ser alguien especialista en Platón sin conocer nada del Griego Antiguo. Me dijo que para eso estaban los traductores. Mi cara debió parecer un poema con una subordinada circunstancial. No sabes lo que te pierdes, le contesté. Después resultó parecer, al menos desde mi inocencia, un especialista en el XX. Me gusta conocer personas alegres y, sobre todo, agradables.

miércoles, 29 de julio de 2009

¿Genios compatibles?





No tenemos ninguna prueba de que Beethoven y Goya se conociesen. Pero yo me pregunto si lo hicieron. Cronológicamente coinciden a la perfección. 1746-1828 el pintor. 1770-1827 el músico. Ambos tienen un carácter realmente imposible. Su conciencia está además muy segura de su genialidad y de su gran talento artístico: su espíritu exaltado y sobrecogedor. Se quedan, ambos, sordos más o menos al mismo tiempo. Hubieran podido entenderse muy bien entre ellos (cosa que no les salió muy bien con sus conocidos). Sus obras, además son en cierto modo paralelas: no se pasan de neoclásicos, tampoco de románticos. Están suspensos en un momento de cambio que ellos mismos impulsaron para quedar perpetuados como herencia imborrable en el arte que les sigue.

Seres raros


No me gustaba demasiado el fantasioso Borges por que había leído, sin entender casi nada, y hace mucho tiempo, su celebérrimo Ficciones. Me regalaron su Libro de los seres Imaginarios. Receloso, comencé a leerlo estos días del principio del verano. Escribe concisa y simplemente. Ahora ya me gusta Borges. Escribe aquí, por lo general, para que lo entiendan. Durante el último viaje en tren de este curso leí su historia de Dos animales metafísicos. Me cautivó su buen gusto:

“El problema del origen de las ideas agrega dos curiosas criaturas a la zoología fantástica. Una fue imaginada al promediar el siglo XVIII; la otra, un siglo después. La primera es la estatua sensible de Condillac. Descartes profesó la doctrina de las ideas innatas; Etienne Bonnot de Condillac, para refutarlo, imaginó una estatua de mármol, organizada y conformada como el cuerpo de un hombre, y habitación de un alma que nunca hubiera percibido o pensado. Condillac empieza por conferir un solo sentido a la estatua: el olfativo, quizá el menos complejo de todos. Un olor a jazmín es el principio de la biografía de la estatua; por un instante, no habrá sino ese olor en el universo, mejor dicho, ese olor será el universo, que, un instante después, será olor a rosa, y después a clavel. Que en la conciencia de la estatua haya un olor único, y ya tendremos la atención; que perdure un olor cuando haya cesado el estímulo, y tendremos la memoria; que una impresión actual y una del pasado ocupen la atención de la estatua, y tendremos la comparación: que la estatua perciba analogías y diferencias, y tendremos el juicio; que la comparación y el juicio ocurran de nuevo y tendremos la reflexión ; que un recuerdo agradable sea más vívido que una impresión desagradable y tendremos la imaginación. Engendradas las facultades del entendimiento, las facultades de la voluntad surgirán después: amor y odio (atracción y aversión), esperanza y miedo. La conciencia de haber atravesado muchos estados dará a la estatua la noción abstracta de número; la de ser olor a clavel y haber sido olor a jazmín, la noción del yo. El autor conferirá después a su hombre hipotético la audición, la gustación, la visión y por fin el espacio y que en el espació, él está en un cuerpo; los sonidos, los olores y los colores le habían parecido, antes de esa etapa, simples variaciones o modificaciones de su conciencia. La alegoría que acabamos de referir se titula Traité des sensations y es de 1754…”

miércoles, 3 de junio de 2009

Prima non datur, ultima dispensatur

Hoy era la última clase con el profesor sencillo. Comenzó pronunciando el título de la entrada, para decirnos, únicamente, que no podría ser así. Siguió explicándonos que Vesper era un astro que trae la noche (vespertino). Diferenciamos entre inimicus y hostes (enemigo personal el primero y enemigo de guerra el segundo. Se enrolló un poco cuando nos intentaba explicar que la palabra fata (destino) viene de fors faris fari fatum: lo dicho, lo pronunciado. Tradujimos unos diez versos. Después habló con nosotros, sus tres alumnos. Nos advirtió de que seríamos los continuadores de las lenguas Clásicas, que de nosotros iba a depender que se siguiese estudiando latín: cosas así. Recordó, a proposito de los ministros, el célebere "más tecnología y menos latín". Eso ya lo había dicho Soler Ruíz, un ministro falangista nacido en Cordoba, en los sesenta, aunque con una variante: "menos latín y más deporte". Inde (desde aquí), como diría el profesor alegre y sencillo, trató de analizar y de prevenirnos sobre algunos de los defectos más importantes de la civilización occidental: lo material. Me gustó su critica a los viajes: se emplean para quedar bien delante de la gente, de los amigos. Normalmente la gente llega un punto en que se aburre en los viajes. Yo me aburro viajando. Además si viajas demasiado puedes llegar a caer en el escepticismo. Ya me lo decía una amiga: se confunde el turismo con la cultura. Yo lo compruebo cuando llega el verano: todos me preguntan por mis viajes, por qué voy a hacer. Me dibujan una sonrisa graciosa los momentos en los que digo a alguien que hice el interrail; se me queda mirando. "Ése es mi sueño", "qué bonito" dice, admirado. En cambio muy poca gente me pregunta qué tal, cómo lo hicimos, por dónde, dónde dormimos, a qué precio, qué vimos... Concluye el profesor su intervención afirmando que los ministros, los contrarios al latín, son pasajeros, y que, en cambio, el latín estará presente per saecula saeculorum, al igual que la lógica, aunque si lo pensamos bien el pensamiento lógico está siendo invadido por la tecnología, por las máquinas. Yo creo que lo noto en mis primos pequeños. Para saber usar una máquina no se necesita saber pensar. Todo se reduce a Gregarios y de Egregios: gregario es el que sigue al rebaño, egregio es el que sale del rebaño. Parece que lo que buscan los ministros al "invertir" es que piensen las máquinas. ¿Por qué será? El profesor sencillo habló finalmente del tiempo cuando al salir de clase observó un paraguas y dijo: ¿quen é o pesimista que trouxo isto?

martes, 26 de mayo de 2009

Descubrimiento

No sé quién es el autor, siendo sincero, pero me gusta. Podría titularlo Metafísica u ontología...
Y no dejamos de preguntarnos,
una y otra vez,
hasta que un puñado de tierra
nos calla la boca...
Pero ¿es eso una respuesta?


Heinrich Heinze

lunes, 11 de mayo de 2009

Periodismo Televisivo

¿Periodismo en televisión?

Personalmente me ofendería estudiar (si este término es el correcto) una carrera tan “ardua” como Periodismo para finalmente recitar unas líneas, que me confeccionan, en frente de unas cámaras, en el mejor de los casos. También está la posibilidad de salir a la calle a hacer preguntas extremadamente imbéciles a gente, por lo general, imbécil. ¿Quién decide qué es noticia y qué no? El otro día en un telediario de Telecinco salía como noticia de cultura (play atención) que volvía a una serie que se llama Hospital Central un médico muy sarcástico (supongo que también cojo como House). En el fondo el periodismo no existe: es publicidad. ¿Y cuando los de la sexta se pasaron seis meses hablando del cambio climático? Hasta que llovió, claro. ¿Y por qué el telediario del mediodía de Cuatro, que dura casi una hora, 30 minutos, la mitad, son para los deportes? Creo que no queremos más información sobre lo que pasa, sino sobre qué es lo que significan los hechos: algo que se olvida, siempre. "La única forma en la que estos individuos sin rigor, formación y criterio, podrían contribuir a la ciencia y a sus semejantes, sería que La NASA volviese a enviar monos al espacio". Pero dentro del periodismo hay una excepción: la gran TVG y su Telexornal mediodía. Mi humor es trágico.

lunes, 13 de abril de 2009

¿Naciones Unidas?

Cuando recuerdo que en la India y en otros lugares de Oriente, los puntos cardinales son distintos, me viene a la mente la última escena de una película que he visto recientemente: Berlín Exprés, de Jacques Tourneur. En ella uno de sus protagonistas, Bernhardt, recién terminada la Segunda Guerra Mundial, ve como un grupo de personas de diversas nacionalidades lo consiguen salvaguardar de una muerte más que misteriosa y no tan segura cometida por las manos de antiguos Nazis que desean la “no unificación” alemana y mundial por la cual trabaja el doctor Bernhardt. Este grupo de personas, valientes e inteligentes, cuando lo tienen a salvo, en primera instancia se van cada una por su lado, cada una con sus militares, cada una a la región alemana que le pertenece a su país, sin preocuparse de la dirección de sus amigos, de sus compañeros de aventura. Todo ello ocurre en la puerta de Brandenburgo bajo la atenta mirada del Doctor Bernhardt, quien realiza una observación a Merle Oberon que versa de una manera similar a la siguiente: A veces creo que los seres humanos nunca serán un pueblo unido, hasta que encontremos un enemigo en Marte. Escena pintoresca, con las calles de Berlín tal y como estaban en 1948.


Película de cine negro mezclada con el documental: Frankfurt de norte a sur estaba arruinado. También, como dirían los Indios, de su parte oriental a la occidental.


Oriente

Norte Sur : daksina, (dexter) es el sur en Sánscrito.

Occidente



Norte

Oeste Este

Sur


lunes, 16 de marzo de 2009

Emilio Lledó: contra exámenes

El otro me recomendaron leer a Emilio Lledó. No me decepcionó. Pedí un libro de la facultad de Filosofía. Se trata de un compendio de artículos, unos aparecidos en prensa, otros no. En el artículo “El pensamiento filosófico y las ideologías” hay una parte sobre el lenguaje que me gustó: actúa Lledó como profeta:

La investigación sobre el lenguaje será fecunda, no sólo como una vuelta a los textos, casi únicos testigos del pasado, sino porque el lenguaje, además de ser la biografía del hombre y de su lucha por apoderarse del mundo y entenderlo, es, en el presente, el vínculo más estrecho de comunicación. A través del lenguaje, se conocen los hombres; pero también se enajenan, se engañan, se violentan y se maltratan. Precisamente el ataque masivo de los medios de información sobre la conciencia individual nunca ha sido tan grande, pero nunca como ahora, a pesar de las facilidades técnicas para expresarse, ha estado el hombre tan silencioso y tan inerme. El análisis científico del lenguaje, en todas sus manifestaciones y usos, será un elemento esencial en la cultura del presente y de un largo futuro. Tal vez, la única defensa contra la barbarie. Porque el lenguaje es, según la definición de Aristóteles aquello que levanta al hombre de su contexto animal: “El hombre es un animal que tiene logos” Pero la segunda gran definición aristotélica es que “el hombre es un animal político”, que se desenvuelve exclusivamente en el esquema de la sociedad. Por consiguiente el Logos, el lenguaje no es un mero instrumento de comunicación, sino que crece y alienta entre las estructuras sociales, en la convivencia del hombre con el mundo creado por él, y con los otros hombres. Inundados por el lenguaje que hoy se nos habla, por las alternativas que hoy se nos fabrican, comprendemos con claridad la lección del filósofo griego y la respuesta que, con su análisis del lenguaje en el Organon fue el primero en ofrecernos.


Mi profesor de Textos Latinos me vio con el libro y me dijo que era un filósofo muy reconocido pero que era de los radicales antisistema que actúan desde dentro de este. Yo no lo veo mal en absoluto: si quieres cambiar algo has de hacerlo desde dentro. Para caernos bien a los estudiantes tiene un artículo en contra de los exámenes, y parece que tiene razón: recomiendo a todos aquellos que hayan perdido alguna vez los nervios con un examen, que lo lean entero: La carga de los exámenes. Apareció este texto en El País, 1, VII, 1982, al cerrarse el llamado período de Exámenes. Aquí va su conclusión:

Otro de los grandes escollos de la vida universitaria y de todo nuestro sistema educativo es el examen. Pro supuesto que si al acabar los estudios ha e darse un título profesional es evidente que el Estado tenga que controlar el nivel de sus aspirantes. Pero ello no quiere decir que, como ocurre frecuentemente, los universitarios preparen exámenes. Los exámenes no se preparan. Lo que se prepara o se debiera preparar es el conocimiento de una materia, de un saber. El examen es, pues, un paso subsidiario, marginal, en el que sin prisas, sin formalismo, sin la obligación de memorizar datos insustanciales el universitario pudiese, como pasa en la mayoría de las universidades extranjeras, poner a prueba su madurez. Proyectados hacia estos períodos febriles que, febriles que, en junio o septiembre, angustian a nuestros estudiantes, nada más inútil que ese saber memorístico, manualesco, convertido en fórmulas que sólo sirven para pasar la disparatada liturgia examinadora. Una juventud filtrada a lo largo de los cinco cursos de universidad y de los diez o doce de enseñanza primaria y media acaba maltratando su mente, sus ilusiones y pensando que el apasionante mundo del saber y de la ciencia es ese horroroso organismo de mediocridad, falso pragmatismo e ignorancia que, como manifiesto, ha frustrado durante siglos nuestras mejores posibilidades intelectuales.

lunes, 9 de marzo de 2009

Nación: demasiado romanticismo absurdo.

Cuando tenemos falta de identidad individual, surge la oportunidad para el discurso de lo común. Esto me recuerda tanto a los nacionalismos (del tipo que sean) como a los equipos de fútbol. La masa cuanto más tonta mejor. ¿No? Me consuela, al menos, que los fanáticos, inconscientemente, no creen en lo que conscientemente defienden con ahínco, vehemencia y exacerbación. El fanatismo y la intolerancia tienen muchos vínculos con el miedo. Y ahora que hablo de nacionalismo y de miedo recuerdo a Hitler, uno de los personajes más estudiados de la Historia Contemporánea.

lunes, 19 de enero de 2009

Russell y Shakespeare

Leo en la Historia de la Filosofía del jocoso, como lo llaman en mi entorno, Bertrand Russell:

La Reforma y la Contrarreforma, a la par, representan la rebelión de naciones menos civilizadas contra el dominio intelectual de Italia. En el caso de la Reforma, la rebelión fue también política y teológica: la autoridad del papa era rechazada y el tributo que había obtenido por el poder de las llaves dejó de ser pagado. En el caso de la Contrarreforma, hubo solamente una rebelión contra la libertad moral e intelectual de la Italia del Renacimiento; el poder del papa no era disminuido, sino exaltado, mientras, al mismo tiempo, se hacía ver con claridad que su autoridad era incompatible con la cómoda relajación de los Borgias y de los Medici. Hablando a grandes rasgos, la Reforma fue alemana, y la Contrarreforma, española; las guerras de religión fueron, al mismo tiempo, guerras entre España y sus enemigos, coincidiendo en fecha con el período en el que el poder de España estaba en su apogeo. La actitud de la opinión pública en las naciones nórdicas respecto a la Italia del Renacimiento aparece compendiada en el proverbio inglés de aquella época”:

Un inglés italianizado

Es un diablo encarnado.

Se observará con cuanta frecuencia son italianos los villanos de Shakespeare. Yago es quizás el ejemplo más destacado, pero un ejemplo aun más revelador es Iachimo, en Cimbelina, que seduce al virtuoso britano que está viajando por Italia y viene a Inglaterra a practicar sus perversos ardides con los candorosos nativos. La indignación moral contra los italianos tuvo mucho que ver con la Reforma. Desgraciadamente, ésta implicó también el repudio intelectual de lo que Italia había hecho por la civilización.


Y yo recuerdo que en La Tempestad, considerada como la invención más sincera y original del inglés, Próspero es el duque de Milán y Alonso, de Nápoles. ¿Cuánto más al norte de Italia, mejor, más bondadoso, resulta ser el personaje en el libro? ¿Inglaterra queda al norte?