Es tan grande que Cicerón le dedica un diálogo: el “De finibus bonorum et malorum”. En los cinco libros de este diálogo Cicerón expone las diversas teorías acerca del bien supremo. Rechaza radicalmente el epicureismo, cuyo rigor lógico encontraba insuficiente, para así eliminar los peligros derivados del hedonismo. En el libro uno de este diálogo Lucio Manlio Torcuato expone y defiende tesis epicúreas a las cuales Cicerón había vituperado. La tradición cuenta que Tito Manlio Torcuato, el primero de los Torcuatos condenó a muerte a su propio hijo por haberlo desobedecido al aceptar un combate contra un latino al que dio muerte. Tito sabía que al ordenar la ejecución de su propio hijo (que había alcanzado la gloria en batalla) conseguiría, mantener la disciplina del ejército y de este modo, salvar el porvenir de sus ciudadanos (y el suyo). El razonamiento de que no se actúa virtuosamente por la propia virtud se aplia a las demás virtudes; se actua virtuosamente por las consecuencias placenteras de la acción. Defiende así la compatibilidad y necesariedad de la voluptas con la virtud. ¿Pero un político práctico como Cicerón podrá aceptar esta confluencia de lo útil y de lo honesto? En el libro II Cicerón afirma que Epicuro al prometer remediar los deseos y los miedos “promete licencia para el desenfreno”. Y además dice Cicerón que la ausencia de dolor, (el máximo placer para un Epicúreo) no es un bien, sino un estado intermedio entre el bien y el dolor. En relación al placer Cicerón también señala que no deben ser útiles los sentidos, sino, en cambio, la razón, y ésta siempre habla a favor de la moralidad (el sumo bien está relacionado por lo tanto con la razón). También en el segundo libro se nos dice que Torcuato fue pretor en el 49. Cicerón recuerda que al asumir su cargo los pretores tenían que declarar en público las normas que iban a guiarles en la administración de la justicia. ¿Cómo iba Torcuato a reconocerse epicúreo?¿Seguiría afirmando que obra para evitar el dolor? Cicerón anticipa el clamor que se levantaría en la Asamblea si esto ocurriese. Quizás tenga razón. Si se divulgase el epicureismo, con su “no participación en la política” ¿qué sería del Estado?
sábado, 14 de junio de 2008
Antiestoicismo ciceroniano
Cicerón es el orador romano por excelencia. Su argumentación antiestoica se basa precisamente en el hecho de que los estoicos no le sirven para la oratoria (elemento fundamental en Cicerón). Con todo se observan influencias de estos en sus obras. Los estoicos promovían un control de las pasiones (sólo existe el lado recional, las pasiones son errores; y en cambio Cicerón creía en su utilidad para el discurso). Un orador estoico no emplea el "movere", que es uno de las tres funciones del discurso junto al "docere" y al "delectare". Se trata de provocar emociones muy fuertes -pathos- para convencer al público arrastándolo por medios emocionales. Cicerón era consciente de qu eal involucrarse uno mismo se afecta en mayor grado a la comunidad (manipulación de las masas). Las emociones que provoca son colectivas y para ello utiliza ideas que afectan a la comunidad. Ello se relaciona con la doxa (opiniones generales), pues no se puede provocar un arrebato colectivo partiendo de un tema no común. Se contrapone esto también a los estoicos, que eran especialistas en la para-doxa, el ir contra las opiniones comunes. Rompen con ideas arraigadas para buscar una reflexión más profunda. La oratoria de Cicerón recurre al movere; el pathos depende de utilizar la doxa, las idas comunes de la sociedad (topi comunes), argumentos que se pueden utilizar en muchos discursos. Toda cultura tiene unos grandes principios y nadie los discute. También tenemos la indignatio; la indignación colectiva. Por ello tambie´n aceptó la doctrina de los peripatéticos que afirmaban qu elas pasiones podían ser necesarias y aceptaban las moderadas. Cicerón tampoco muestra la menor simpatía por los puntos de vista de los estoicos en el senticdo de que su compromiso con la validez de lo divino se basaba en complejos principios de lógica. Desl mismo modo se extraen también de algunos fragmentos de sus obras afirmaciones contrarias al estoicismo. Dice que hay en ellos cosas que se apartan mucho del orador ideal puesto que las cosas que a los estoicos les parecen buenas y malas no coinciden con el criterio de los demás ciudadanos y consideran, por ejemplo, que todos los qu eno son sabios son los esclavos. El que inventen palabras nuevas, abandonando las usuales, tampoco es de su agrado. Cicerón, un gran crítico.
Diálogos y Cicerón
Marco Tulio Cicerón es quien introduce en Roma el diálogo filosófico. Su filosofía corre pareja a la política pues convierte a la primera en un instrumento útil para pensar y actuar (se convierte a la primera en un intrumento útil para pensar y actuar (se convierte, a la vez, en instrumento de las élites romanas para dirigir el Estado). La había estudiado en su juventud en Roma y Grecia y era además un entrenamiento útil para un orador como Cicerón. El mismo intenta hacer algo qu eno se había hecho antes; adaptar los discursos filosóficos helenos al conocimiento tradicional de los romanos. Su obra se puede dividir en dos bloques; las obras de filosofía política y las de epistemología, ética y teología. Fue sobre todo tras la muerte de su hija Tulia cuando se dedicó a escribir diálogos. Los que pertenecen al primer bloque son los siguientes, cuyos títulos tomó de Platón: "El estado" (De re publica) y "Las leyes" (De legibus). Sus personajes se enfrentan incluso con las ideas metafísicas de los filósofos helenos. Lo cierto es que resulta curiosos que escriba estas obras cuando ya está retirado de la vida pública y política, pero quizás lo hiciese para seguir teniendo influencia política aunque lo hiciese desde el exterior. "De re publica" es un diálogo entre Escipión Emiliano, Cayo Lelio y otros personajes en el cual el Arpinate analiza el estado ideal mostrándose partidario de una combinación de monarquía, oligarquía y democracia. Enmascaradas en el segundo bloquqe se encuentra las siguiente obras. Sobre ética destacan "De finibus bonorum et malorum", acerca de la filosofía Epicúrea, la estoica y la antigua Academia; y las "Disputaciones Tusculanas" constituidas por cinco temas tratados a la manera de los ejercicios retórico-filosóficos de las escuelas griegas sobre física (el conocimiento del cosmos). "De natura Deorum" (Sobre la naturaleza de los dioses), un diálogo entre un académico, un estoico y un epicureo. Cicerón aborda aquí la exposición sistemática de la teología desde una perspectiva que intenta encontrar una postura equilibrada entre fe y razón. También "De divinatione" y "De fato" que en la actualidad se enmarcarían dentro de teología y no de física. La primera "sobre la adivinación" distingue dos tipos; la artificiál (vuelo de parjaros, entrañas de animales, fenómenos y otros) y la natural (sueños y éxtasis). La segunda, "sobre el destino" trata acerca de si las acciones humanas son producto de la necesidad natural o de la libetad. Por último sobre lógica escribió "Las Académicas" donde demuestra un enorme conocimiento de la filosofía de su tiempo. Tienen como tema central la certeza del conocimiento. Cicerón es un académico escéptico. No se atenía a ningún dogma en favor de la opinión más "probabilis" (verosímil). No buscaba cuál es la filosofía más verdadera sino la más adecuada al orador. Era de la opinión de someter los escritos a la lectura de personas instruidas, pues de otra manera no era posible hallar qué hay de verosimil en cualquier cuestión y porque era el mejor método de importancia de sus diálogos (semejantes como ya se ha cicho a los de Platón) pues sólo de este modo puede desmontar las torías de unos y otros ya que la simple narrativa no se lo permitiría. De este modo, Cicerón no desarrolla nunca sus propias teorías. Así, algunos estudiosos le consideran también un ecléctico puesto que toma cosas de diferentes escuelas. Cicerón estaba familiarizado con los sitemas filosóficos de us época; el neo-academico, el peripatético, el epicureo y el estoico. También dominaba la filosofía clásica, Platón y Aristóteles. Esto hace que su asimilación de las fuentes sea creativa y productiva. Su obra expone la filosofía helenística griega y logra amalgamarla a la realidad y las preocupaciones de su época. Busca la verdad con método y conserva en todo momento un equilibrio y una objetividad científica que han sido confundidas con el eclecticismo. Es un filósofo conservador, se consideraba platónico con fuertes influencias de las corrientes del pmomento principalmente el estoicismo modificado por Panenio y Posidonio de Apamea, del escepticismo de la Academia Media, y de la filosofía peripatética, aunque no faltan influencias epicúreas a pesar de su constante oposición al sistema. Desde un punto de vista superficial podría considerarse su filosofía como una forma de eclecticismo, sin embargo, Cicerón redefine la filosofía griega desde una perspectiva romana. La filosofía de Cicerón está estrechamente unida, por lo tanto, a la política y al momento histórico.
Etimología y teología
M.Terencio Varrón, gran filósofo y escritor romano, escribió lo siguiente en el libro V de su obra "De lingua latina" de la que de sus 25 libros originales conservamos hoy en día únicamente cinco (los que van del V al X): "Quartus gradus uni es adytum et initia regis". Nace en Reate entorno al 116 a.C. y vive más de ochenta años. Cicerón y Varrón son coetáneos, gozan de una amistad intermitente ya que Varrón es un protegido de César. Varrón es también un buen amigo de Ático y ejerció gran influencia en Pompeyo y, a su vez en toda la reconstrucción del pasado del pueblo romano. Varrón emplea la filosofía para adecuar los hechos históricos. La etimología que propone Varrón , su clasificación de las palabras según su origen se jerarquizas según, y de manera muy similar a su reflexión racional sobre los dioses, que en realidad procede de los estoicos. Dentro del mundo romano Varrón es considerado el autor que mejoer recoge el espíritu de la etimología. Su precedente más importante en el mundo heleno quizás sea Platón con su Cratilo. En su obra, Varrón con una concepción claramente estoica (Filón de Alejandría, Aristófanes de Bizancio y Cleanto de Assos son algunas de sus fuentes), ofrece y reune explicaciones semánticas sobre los distintos términos, y los agrupa en familias de palabras. Busca un étimo, de acuerdo con los gramáticos estoicos y establece cuatro grados (esta doctrina de los cuatro grados también muestra el grado de complejidad que había alcanzado el asunto en época helenística): el primer grado es aquel que también la gente llega a comprender; el segundo grado es el grado del poeta; el tercero es el grado del nivel filosófico y el cuarto grado es el que encontramos en nuestra frase: "quartus, uby est adytum et initia regis". En las primeras teorías sobre este cuarto nivel se creyó que hacía referencia concreta a las reíces monosílabas de los comienzos del latín. Después se supo que se hacía referencia al nivel más profundo de una verdad aludidendo a la "iniciación". De este modo, y a través de una doctrina pitagórica (también presente en Platón) que afirma qu elo más importante es "el número" y " lo que le da nombre a las cosas" tenemos que preguntarnos de qué rey y de qué misterios habla. ¿Aludirá tal vez a los misterios samotracios y al rey etrusco Tarquino con lo que pone en relevancia el origen oriental de este pueblo? ¿ Es el rey latino que aparece depués en la obra? ¿Es Tarquinio el rex sacrorum? Sea como sea de lo que no cabe duda es de qu eVarrón cuando escribe su frase está refiriéndose a uinos "inicios", a unos misterios, y éstos, (tales misterios) llevan a hablar de las formas más primitivas de la religión. Con respecto a lo concerniente a la teología según la cual Varrón jererquiza su etimología, debemos aludir a que la toma de los estoicos (y que estos se ven muy influidos por Platón, y por ello Varrón tambie´n es considerado "platonico". Su llamada teología tripartita se divide en: mítica, física y civil. El primer tipo (como el segundo de la etimología) hace referencia a los poetas (en Roma tendremos sobre todo a Virgilio). El segundo tipo corresponde a los filósofos (el tercer tipo en la etimología) y como ejemplos tendríamos el fuego de Heráclito y el número de Pitágoras. Aquí, llegados a este punto, debemos preguntarnos si la filoófía es la explicación de una religión muy, mucho anterior. Este primer y segundo tipo de explicaicón racional de la divinidad y aestaba en Grecia, (en Hesíodo la poética y en los Sofistas la filosófica). Pero, sin duda, en Roma el tercer tipo de explicación teológica propuesta por Varrón es el más importante yq ue es en este tipo en el que participa la ciudad, los ciudadanos, los sacerdotes. Determina también qué dioses debemos honrar y meidante qué sacrificios. Es una tología civil (que comprenden todos) y sigue siendo una teología (carácter religioso), con lo que agrupamos en este tercer tipo de "theología" varroniana al primer y cuerto grado de su etimología.
¿Medio Platonismo?
Yo le cambiaría la "etiqueta". Es confusa. El periodo designado como "medio platonismo" comienza con Antíoco de Ascalón (130-68 a.C.) y también está presente Plotino (204-70 d.C.) quien es considerado fundador del Neoplatonismo (esto refleja el complejo clima cultural de este periodo, caracterizado por el momento de revisión de sus fundamentos filosóficos y la búsqueda de formas de pensamiento que dieran razón de la nueva sensibilidad que comenzaba a abrirse camino). Uno de sus rasgos más característicos es el eclecticismo. Los platónicos no poseían las enseñanzas orales de Platón (las llamadas doctrinas no escritas) sino sólo sus diálogos por lo que resultaba dificil fijar con rigor una ortodoxia. Por esta razón el Medio platonismo adoptó la lógica peripatética, con una base mucho más elaborada. Experimentó también el influjo de las tendencias religiosas contemporáneas aceptando elementos del neopitagorismo (yendo más allá de la doctrina original de su fundador, toman y reunen principios y elementos de las demás corrientes filosóficas con la intención de conciliarlos con los propios, haciendo ver la armonía de fondo entre todas ellas). Se prestó gran atención al estudio y comentario de los Diálogos subrayando las discrepancias entre el platonismo y los demás sistemas filosóficos. Así, Antíoco trata de rescatar el Platón dogmático llevando a cabo una nueva versión de la Academia estrechamente ligada a la religión (como promotor del sincretismo entre las distintas filosofías acentuó que Platón era heredero de Pitágoras, es decir, afirmaba que las escuelas socráticas, la filosofía platónica, peripatética y estoica sostenían en esencia las mismas cosas, pues las diferencias que se supone que existían entre ellas eran más bien diferencias verbales). De este modo se entiende que el platonismo "medio" fue una etapa de transición. En este únicamente se encuentra algo semejante a una auténtica síntesis fusionadora de los muchos materiales y tendencias que lo componian y así también ha de entenderse el Neoplatonismo como su continuación (desde mediados del siglo I a.C. hasta mediados del siglo III d.C. interesaron mucho los fundadores de las escuelas, sus vidas, sus obras y doctrinas, y esta tendencia a la ortodóxia filosófica viene a hacer de contrapartida respecto al persistente eclecticismo). No se trata de un pensamiento unitario, en el sentido de que el interés por Platón y su reinterpretación nace y se desarrolla entre los siglos I a.C. y III d.C. no sólo la Academia de Atenas, sino en las escuelas platónicas que se establecen en diversas ciudades: Alejandría, Pérgamo, Esmirna, etc. El mérito principal del medioplatonismo fue su distanciamiento de la filosofía helénica dominante, mediante la recuperación de los temas propios de la "Metá tá físicá" (metafísica) platónica y aristotélica.
viernes, 13 de junio de 2008
Vertientes ennianas
Ennio. ¿Cómo podríamos justificar las dos vertienes culturales presentes en el poeta de la antiguedad, Ennio? Tomemos unos fragmentos de su Annales, del libro VII:
"La doncella viril engendrada en la materia del Tartaro, a la que son semejantes la lluvia y el fuego, el aire y la tierra pesada"
"Colocó los respiraderos junto a las aguas sulfurosas del Nar"
"Después de que la Discordia Tétrica volvió a romper las férreas jambas y las puertas de la guerra"
Ennio nace en torno al 239 a.C. y muere en el 169 a.C. Va a Roma gracias a Catón el Censor. Nace en Rudias, en el tacón de la bota, donde se verá influido por el pitagorismo. Fulbio Nobileo se lo lleva a Etolia y entra así más en contacto con lo griego. Ennio fue más lejos que sus predecesores Livio Andrónico y Nevio, a quienes también se refiere en su libro VII cuando dice: "alii scripsere vorsibus quos olim Faunei vatesque canebant", en la helenización de la forma épica latina. Su libro VII comienza con una gran introducción. Después Ennio piensa en no tratar la Segunda Guerra Púnica, ya que, como hemos señalado "otros" lo han hecho en versos que "los Faunos y bardos usaron para cantar". Se separa así de Nevio, y se considera a sí mismo un creador, un "dicti studiosus", un "aficionado a las palabras" (préstamo que toma de los alejandrinos). Su sapiencia no era oracular e inexplicable, sino que era una especie de gnosis religiosa, una inspiración de las musas, y en este sentido nos recuerda el propio Ennio: "y nadie vio la sabiduría, la que se llama sapiencia, en sueños antes de ponerse a estudiarla", donde se está haciendo referencia a que su conocimiento era un resultado merecido de su práctica y preparación. Uno estudia y termina teniendo inspiración. Hoy en día los estudiosos aseguran la existencia de "dos Ennios", o, al menos, de dos tendencias, dos vertientes dentro de nuestro autor épico: primero nos encontramos al Ennio pitagórico; en la introducción de sus Annales se confiesa adepto a la creencia pitagórica de la transmigración de las almas, y además se considera la reencarnación de Homero (se lo creen todo estos romanos). En este sentido cabe señalar la idea de la "reescritura" que tanto arraigo tiene entre los órfico pitagóricos, y que podemos concebirla como un intento de captar el "sentido verdadero". En segundo lugar nos encontramos con un Ennio que parece un "poeta alejandrino" (véanse sus conocidos versos: "saxo cere- communuit brum", "O Tito, tute, tati, tibi tanta, tyrane, tulisti" o, por ejemplo, el juego de palabras que lleva a cabo en el verso 222 del libro siete: "Spiramina Naris ad undas" "Colocó los respiraderos junto a las aguas sulfurosas del Nar". Aquí tenemos una palabra creada "Spiramina" (cosas con las que uno respira) y tenemos "naris" y juega con que "spiramina" es sinónimo de Nares, que son las ventanas de la nariz. Emplea, a la alejandrina, este juego, para indicar que el río era llamado así por su olor fétido. También posee un espíritu ilustrado y un subjetibismo (muy semejante al de los helenísticos) que lo lleva aocuparse mucho de sí mismo en su epopeya. Su función de intérprete también, que antes mencionamos lo relaciona con la hermenéutica alejandrina. Su vertiene "pitagórico-órfica" la podemos ver en el verso 221 del libro siete, cuando describe los principios que según Empédocles (que de órfismo sabía muy poco) son el origen del mundo en una extraña comparación, que hace Ennio, de estos elementos con la divinidad. Se menciona también al Tártaro (Hades griego). En el 220 tenemos "paluda" de "palus, paludis" que puede significar, o bien "pantano" (lugar privilegiado para los ritos mortuorios) o bien "atuendo militar". Y en el 225 nos encontramos con "Discordia Tetrica", una abstracción divinizada, y un daimon infernal con un tópico como "ferreas jambas". En apenas unos versos nos encontramos con dos tipos de dioses que no son antropomórficos: los ectonicos y las abstracciones. Ennio, un poeta alejandrino influido por el orfismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)